Aquells episodis en que tothom parlava del temps que feia.





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dimecres, 4 de gener del 2012

Octubre de 1850. Atmosfera traïdora.

La passió per volar és inherent als homes des que el primer humà va aixecar la vista al cel, per tant, buscant per la història de la aeronàutica trobem molts tipus d'enginys per poder moure's per sobre de la terra. A finals del segle XVIII els germans Montgolfier es van convertir en celebritats amb el seu globus aerostàtic d'aire calent amb la exhibició el 4 de Juny de 1783 a Annonay, la seva vila natal, del primer enlairament històricament reconegut d'un globus no tripulat.

L'èxit els va portar a fer demostracions publiques arreu d'Europa i així el mes de Gener de 1784 van fer probes d'enlairament a Barcelona envoltats de molta expectació. Durant diversos dies des del 15 de Gener de 1784 hi han diversos intents amb la "Gran maquina aerostatica", en paraules del Baró de Maldà, de les quals el noble català ens explica al seu dietari Calaix de sastre dient que la causa de que no pugui pujar és el vent fort de ponent que bufa aquests dies a la capital catalana. Finalment aconsegueixen enlairar-lo el 30 de Gener a les vuit del matí.

Quadre de Antonio Carnicero de l'enlairament d'un globus Montgolfier a Aranjuez el mes de Juny de 1784. El globus és idèntic al que van veure els barcelonins uns mesos abans.

Aquesta fita va marcar la recerca en el camp de la aerostàtica durant el segle XIX. Per aquest motiu, molts intrèpids van arriscar-se amb vols que no sempre van acabar de la millor manera. Tot seguit us porto la crònica, podríem dir malson, d'un d'aquests pioners, el Sr. Orlandi que degut a una atmosfera molt revoltada amb canvis de vent sobtats va estar a punt de perdre la vida quan el seu globus va caure al mar enfront de la costa de Badalona el dia 27 d'Octubre de 1850.

La noticia va ser publicada al Diario de Barcelona dos dies més tard, el dia 29 d'Octubre, quan se'l va localitzar:

"Hasta ayer por la mañana no se tuvo noticia cierta del paradero del intrépido aereonauta señor Orlandi.—La Providenció le salvó de una muerte que parecía casi inevitable, despues de haber luchado con toda clase de peligros, pues en poco estuvo que no pereciese en lugar desconocido y sin auxilio humano, como el infortunado Mr. Arban. Contra todo lo que se aseguraba, y contra todas las conjeturas de probabilidad, su globo vino á caer, segun su cálculo, sobre unas dos millas mar á dentro, á alguna distancia de frente la playa de Badalona.

Segun relacion de una persona respetable amiga del señor Orlandi y que ayer le estuvo acompañando durante toda la tarde, el globo llegó hasta colocarse sobre las montañas de Vallvidrera; pero envuelto despues en la densa nube que le ocultó de la vista de la multitud, empezó para el osado viagero una série de espantosos sufrimientos. Su rostro y toda la ropa que llevaba puesta se cubrieron de una gruesa capa de nieve, mientras que un fuerte granizo, acompañado de relampagos, le molestaba de continuo.

L'enlairament de globus durant el segle XIX eren tot un espectacle a tot arreu.

Probó de ir ascendiendo y sobre la nube vió otra vez el sol, pero observando que cambiaba el viento en la direccion del sudoeste, y que aquella habia cobrado una gran estension, resolvio hacer uso de la válvula para caer sobre la tierra, que no podia absolutamente distinguir.

El viento le arrastraba con una rapidez estraordinaria, y aunque el descenso era muy veloz, vino á caer dentro del agua, quedando completamente sumergido entre las olas por un breve instante, pero agarrado de las cuerdas del globo, pudo apoyarse en el mismo, luchando con crueles angustias.—El creia haber distinguido no lejos del punto en que se hallaba un vapor y alguna otra embarcacion, pero pronto se convencio que por lo alterado de la mar no era fácil que esperase socorro por aquella parte.

Una, dos, tres, cuatro horas se pasaron de una ansiedad que rayaba en la desesperacion. Milagrosamente las mismas olas, que cada vez cobraban mayor embrabecimieato le arrojaron á la vecina orilla á eso de las diez de la noche.—Toda la maquinaria y aparato estaba completamente destruido; pero el globo seguía aun intacto, y él, un hombre solo, con las piernas dentro del agua, hacia esfuerzos sobrehumanos para salvar el resto de toda su fortuna y que le costaba unos tres mil duros. Pero quiso la fatalidad que así como un golpe de mar lo había tirado á la playa, otro golpe igual se llevó tras sí el globo sin que aya vuelto á aparecer.

El señor Orlandi permanecio largo rato tendido sobre la arena, estenuado por el frio, la agitacion y las imponderables fatigas que había tenido que soportar.—Cuando recobró algun tanto de aliento, se levantó como pudo, y á tientas se encaminó por el primer sendero que le deparaba la casualidad en busca de un albergue en donde pasar la noche.

Empero habia ya caminado cosa de una milla sin lograr su objeto, cuando los ladridos de un perro le hicieron presentir que no estaba léjos de alguna habitacion.—El perro pertenecía á un carabinero, quien al principio le tomaba por un contrabandista, y le dió el «quién vive» preparando su arma.

Globus aerostàtic enlairat l'any 1856 pel físic i matemàtic francès Adolphe Ganot.

Por fortuna la voz conmovida del señor Orlandi, le dió á comprender que no era un defraudador de los derechos de la Hacienda, sino una persona victima de fatal desgracia.—Reconociole por el hombre del globo, condoliose de su situacion y le acompañó á una casilla del resguardo, en donde él mismo y sus compañeros le socorrieron, y despues le acompañaron hasta Badalona.

En esta villa se le proporcionó ropa y un cómodo hospedaje, pero a pesar de todos los buenos cuidados que se le prodigaron, el señor Orlandi no pudo entrar en calor hasta ayer por la mañana, en que dió aviso á sus amigos de que pasasen á buscarle.

El señor Orlandi seguia ayer noche en esta ciudad bastante indispuesto, pero no presenta síntoma alguno alarmante. Aunque de avanzada edad, tiene presencia de espíritu y es muy robusto. Los brazos y alguna parte de su cuerpo estaban, segun se nos aseguró, muy acardenalados.

Los consuelos de la amistad, sin embargo, podian á duras penas templar el amargo desconsuelo de que se hallaba poseido. Es ciertamente una situacion bien lastimosa la de ese hombre á quien acompaña una antigua celebridad, la de verse espuesto á los mas espantosos percances, despues de haber emprendido su viage sin poder realizar de mucho los crecidos gastos que este le ocasionaba, y para colmo de infortunio perder de un soplo su fortuna con la desaparicion del globo.

Compadecemos de todas veras su triste y dolorosa posicion. La atmósfera de Barcelona es de mal sino para los aereonautas. ¿Quién querrá ahora emprender nuevas ascensiones á la vista de las murallas de esta capital, al recordar la desaparicion de Mr. Arban, y los lamentables contratiempos de que acaba de ser juguete el señor Orlandi?"

dimarts, 16 d’agost del 2011

Desembre de 1844. ... tempestes i inundacions (II)

Com ja hem vist a la primera part d'aquest tema, una onada de fred amb força neu, que va arribar quan encara era la tardor astronòmica, s'esvaïa a mitjans de mes de Desembre. La temperatura ja pujava i la gent es preparava per les festes: "Si el tiempo mejorara las próximas ferias serían muy animadas y concurridas." DB. 19-12-1844. p. 5128. però no va millorar, ans al contrari.

El dia 20 de Desembre després d’uns dies de pluja, cap a les 2 de la tarda, el cel es cobreix amb núvols molt negres que obliga a encendre llums artificials com si de nit es tractés. La tempesta va ser important. Llamps, trons, calamarsa, vent i pluja molt intensa van ser els ingredients d’una tarda fatídica: "Ayer á las dos de la tarde encapotóse el cielo de negras y opacas nubes; y una oscuridad tal, que en muchas casas se vieron obligados á hacer uso de luces artificiales, hacía presagiar una horrorosa tempestad. Media hora después empezó una furiosa lluvia mezclada de granizo que duró algunas horas, y mientras tanto no cesó un momento el estallido del trueno, y los rayos se cruzaban en todas direcciones, cosa rarísima en la presente estación. No dudamos que algunos rayos caerían dentro de la ciudad y que el aguacero, tan fuerte cual nunca lo hayamos visto, habrá causado daños de consideración y tal vez caudalosas avenidas en el Llobregat y el Besòs".

La Rambla, en un gravat de Nicolas Chapuy de 1844, on veiem el Liceu a l'esquerra i el passeig amb el terra sense pavimentar. No és difícil imaginar que baixaria ben plena, possiblement com alguna de les rieres del Maresme en temps recents.

Unes línies després emplaça als lectors per conèixer les conseqüències, doncs tot pinta dificil: "Hoy iremos sabiendo los pormenores del terrible aguacero de ayer tarde. Creemos que ha hecho estragos en las inmediaciones del torrente del Olla. Una grande avenida del Rech Condal se llevaba como si fuesen débiles pajas los sacos y varios efectos de los molinos y casas inmediatas. En el matadero de la Esplanada tuvieron que cesar los trabajos por hallarse inundados de agua. Las cloacas no podían contener el agua que corría á torrentes por las calles, lo propio que los conductos interiores de muchas casas que reventaron por varias partes.
Anoche las inmediaciones del salón de la Patacada estaban convertidas en un gran estanque. En varias tiendas de aquellos alrededores, el agua llegaba á sus habitantes hasta la cintura. La guardia Civil tuvo que hacer esfuerzos inesplicables para salvar á una familia. En muchas habitaciones tuvieron transtornos de la mayor consideración."


El periodista demana disculpes per que no donen a l’abast en la quantitat de noticies de desgràcies: "Conforme iba adelantando la noche llegaban á nuestros oídos más tristes y funestas nuevas. La riera den Malla se salió de madre, inundando los alrededores de Barcelona y las fértiles huertas de San Beltrán. Las avenidas de sus aguas envolvieron á un grandísimo número de personas que iban á sus ocupaciones, ó venían para la feria. Desde las murallas se oían sus gritos pidiendo misericordia. Poco después de anochecido salió la Guardia Civil con objeto de darles algún ausilio. El Gefe político salió también a las siete de la noche, hora en que permanecían aun abiertas todas las puertas, para dictar presencialmente las disposiciones que requería la urgencia del caso, le acompañaban con hachones varios agentes de seguridad. Se nos ha dicho que la autoridad municipal acudió con la velocidad del rayo al punto de mayor peligro. El agua según hemos oído referir arrojaba por la parte de Santa Madrona, varios animales de tiro, tocinos, carneros y hasta algunos muebles y diferentes efectos, y las disposiciones de dichas autoridades sacaron del apuro á tres hombres que tuvieron que encaramarse á los árboles para salvar su existencia que au nasi temian perder. La víspera de uno de los dias mas festivos de Barcelona, ha sido de luto y consternación general.
Donde el agua ha hecho estragos, ha sido en las calles inmediatas á la acequia del Rech Condal que ha reventado por dos partes. En varios de los mesones situados en aquella parte de la ciudad, han tenido que sacar los animales que ahogaban en los establos"
DB. 21-12-1844. p. 5152 i 5153.

Barcelona vista des del paratge de Vista Alegre a Montjuïc. Nicolas Chapuy, 1844. Al gravat podem veure, entre Montjuïc i la ciutat, la platja de Sant Bertran que va desaparèixer el 1880 per l'ampliació del port.

El dia següent el recompte de danys segueix: "Los vecinos de las huertas de San Beltran han sufrido daños de mucha cuenta. (Nota: Les hortes de Sant Bertran estaven en el que avui seria el Poble Sec) Casi anegados en agua, hacían todos los esfuerzos inimaginables para salvar sus mas preciosos efectos, mientras sus mugeres y niños se refugiaban dentro de la ciudad. El agua que pasaba por el foso llegaba casi á cubrir el puente de la puerta de Santa Madrona. Las primeras puertas de los baños de la Casa de Caridad y el camino que á ellos conducía, desapareció al impulso de una impetuosa corriente que se abrió paso por aquella parte, arrastrando una buena porción de terreno.
La acequia Condal reventó, segun tenemos entendido, por la parte del molino de la sal. Los vecinos de las calles del Rech, Tantarantana, Vidriería y todas las que les son contiguas han sufrido perjuicios incalculables. Es inutil decir que todos los sótanos ó depósitos subterráneos de las casas se llenaron de agua, cuando estaban inundados todos los almacenes hasta la altura de dos y mas palmos. En dicha parte de la ciudad es donde el comercio tiene grandes acopios y hay casa que ha sentido una pérdida de muchos miles de duros. Las pacas de algodon, sacos de arroz, harinas, drogas, etc, cajas de azucar, sales y aceites,los fardos de diversos géneros han sufrido notable avería, y los que eran capaces de disolución han desaparecido del todo ó quedado inservibles.
El conducto de una de las minas que conducen el agua á esta ciudad reventó en la parte de casa Ragás en el término de Gracia.
La riera que pasa por el término de San Gervasio ha destruido con su impetuosa corriente fuertes paredones de las casas de recreo que lindan con ella, y el agua ha hecho desaparecer los escombros.
Unos jornaleros á nado ó con el agua hasta la garganta cerca de la puerta de San Antonio salvaron á un hombre y á una muger que estaba en cinta.
Por la tarde de ayer llegaron muchos payeses con sus correspondientes provisiones y el tiempo empezaba á mejorar. Hemos oido referirque los que venian de la parte del Besós no pudieron vadear el rio y permanecian en la orilla opuesta cerca de San Adria con su ejército de galli-pavos que probablemente han entrado esta mañana.
Se desplomó con grande estruendo todo el lienzo esterior de la muralla de tierra que por la parte de la Ciudadela hacia mucho tiempo que estaba amenazando ruina.
Hemos oido decir que en Sans y en otros pueblos vecinos se vendian á dos pesetas muchos pavos que se han encontrado ahogados en diferentes puntos. Un rayo cayó en la montaña de Monjuich y un centella en la calle de Lancaster ó en sus inmediaciones.
Sentimos no estarmas enterados de los desastres que seguramente habrá causado el temporal fuera de Barcelona, pues han llegado poquísimos ó ninguno de los carruages que vienen diariamente: sin embargo, podemos asegurar que es muy general, y anda muy vàlida la voz de que este solamente ha estendido sus estragos hasta la otra parte de los rios Llobregat y Besós. Mas lejos no han esperimentado sus rigores los diferentes pueblos de la provincia, pero si se dice que ha caido sobre ellos otra copiosa nevada. Quiera el cielo que esto sea cierto y que no tengamos que lamentar nuevos males."
DB. 22-12-1844. p. 5168 y p. 5169.

Carta escrita a Barcelona i publicada al diari L'ami de la religion et du Roi el dia 1 de Gener de 1845 sobre les conseqüències de la tempesta.

Durant els dies següents van apareixer alguns cadavers surant al port o a les platges i també van haver enfonsaments de construccions en mal estat. Hom pot imaginar l'espectacle dantesc que oferia la ciutat dies abans de les celebracions nadalenques, festes que de ben segur molts no van poder gaudir perquè ho havien perdut tot o quasi be tot.

Però al mal temps, bona cara, i diumenge dia 22, dos dies més tard de la tragèdia, la fira de Nadal era en marxa i calia injectar optimisme: "Ayer á eso de media mañana empezó á serenar el tiempo, y las tiendas de las calles de Boquería, Call, bajada de la Carcel, Platería, etc, empezaron á hacer ostentación de los mas ricos y preciosos géneros que en ellas se encierran...." DB. 23-12-1844. p. 5181.

Com és de suposar, la neu, el posterior desgel i les pluges i tempestes posteriors van deixar molt malmesos els carrers, camins i vies principals per on circulaven persones, cavalleries i carros entre els pobles i viles del Pla de Barcelona. Fins la primavera següent no es van arranjar molts d’aquests carrers i vies com el mateix Passeig de Gracia.

Taula amb les dades meteorològiques de Barcelona de la segona quinzena del mes de Desembre de 1844. A la primera columna el dia corresponent, les dues següents són la temperatura en ºC i les condicions a les 7 del matí, després el mateix a les 2 de la tarda i a les 10 de la nit.

dimecres, 10 d’agost del 2011

Desembre de 1844. Fred, neu... (I)

Després d'una dècada de revoltes, les Bullangues van ser avalots que lluitaven contra el poder polític i contra una societat molt desequilibrada econòmicament, van començar el 1833 amb la mort de Ferran VII amb revoltes populars, crema de convents i enfrontaments entre els bàndols polítics per unes reformes que costaven d'arribar.


Els darrers episodis d'aquestes revoltes van ser el bombardeig de Barcelona per part del general Espartero el mes de Desembre de 1842, del qual veiem un gravat en la imatge de dalt, i la revolta de la Jamància durant el 1843, de la qual veiem una imatge tot seguit.


L'any 1844 va arribar la tranquil·litat social amb uns governs moderats i la conquesta d'algunes de les reivindicacions. Una d'aquestes va ser l'aprovació per part de l'ajuntament de l'enderrocament de les muralles de Barcelona, que no es faria efectiu fins 1854.

Barcelona tenia una densitat de població molt alta, hi vivien uns 200.000 habitants al perímetre que avui coneixem per Ciutat Vella, entre el Paral·lel i la Ciutadella, amb carrers estrets i sense pavimentar en la majoria de casos, condicions higièniques i de seguretat molt precàries, tot això encotillat per unes muralles que ofegaven els barcelonins i que feien que qualsevol manifestació violenta de la natura desfermés una allau de conseqüències importants. El mes de Desembre de 1844 va posar a proba la integritat de Barcelona.

Dos episodis meteorològics, un de nevades i un altre de pluges intenses, van marcar aquest mes de Desembre del 1844 com un dels més catastròfics, meteorològicament parlant, a la ciutat de Barcelona a mitjans del segle XIX.

La muralla de mar, en un gravat de 1845, va ser la última en enderrocar-se.

Després d’un Novembre suau, Desembre comença una mica fresc però no és fins la matinada del 3 al 4 de Desembre que les temperatures cauen en picat i es posa a nevar fins el migdia. No agafa a la ciutat però si a les muntanyes del litoral, fet que dos dies més tard fa comentar a un periodista del Diari de Barcelona, sens dubte aficionat a la caça, que "la nieve que cayó anteayer ha hecho que se cogiese bastante caza por la parte de la montaña" DB. 06-12-1844.

El fred es manté, com podem veure a la taula meteorològica, malgrat els dies assolellats o amb alguns núvols. El dia 8 la temperatura és baixa durant el dia i plou a Barcelona però neva a les muntanyes veïnes sense agafar al terra. Neva també a pobles de la costa de llevant i de la vall del Llobregat. Arriben noticies d’una gran nevada a Vic. La onada de fred segueix sent la protagonista i el 11 de Desembre cau la que serà la gran nevada d'aquest hivern. La precipitació és, aquest cop, en forma de neu a tot arreu, neu que cau intensament sobre la ciutat entre les 8 del matí i la 1 del migdia, hora en que para i fins i tot surt el sol. Al dia següent el Diari de Barcelona escriu: "Este invierno se presenta tan riguroso, que nos recuerda los intensos fríos que se esperimentaron en el año 1830. Ayer desde las ocho de la mañana hasta la una de la tarde cayeron copiosos copos de nieve, de una manera tal que rara vez sucede en Barcelona. A dicha hora serenó el cielo, però toda la ciudad y sus alrededores estaban cubiertos de nieve de tal modo que observamos diversas avecillas que volateaban incesantemente, sin encontrar un lugar de refugio y que más tarde caían amortecidas sobre el hielo y eran cogidas por los muchachos....". DB. 12-12-1844. p. 5037.

S’informa de que el fred ha fet mal als camps i es perdrà una bona part de les collites. Els gruixos a les comarques de l'interior es mesuren entre dos o més pams de neu. Una setmana després de l'arribada de l'advecció freda amb neu a cotes baixes, cau la gran nevada que agafa fins la mateixa platja.

Novament el 13 de Desembre i amb una temperatura un pel més alta, surt el sol de bon matí però es cobreix a mig matí i cau una pluja fina a la ciutat i neva a Collserola. No és una gran nevada però ja comença a preocupar, de manera que al dia següent un periodista ens mostra les seves inquietuds sobre si el clima canvia o no i ens fa una descripció del que actualment coneixem com a fenomen de l’illa de Calor Urbana però que llavors encara no s'havia estudiat: "El invierno ha desarrollado este año todos sus rigores de una manera tal, que parece que haya variado el clima de Barcelona. El frío que se hace sentir de una manera muy intensa, y que tiene el termómetro en una temperatura muy baja, es mucho mayor fuera de los muros de la ciudad y en los puntos inmediatos á la montaña. Un sol hermoso y despejado no fue bastante para deshelar con el influjo reparador de sus rayos, la copiosa nevada que cubría cuantos objetos se presentaban á nuestra vista. Ayer, el día amaneció sereno y brillante, pero á media mañana encapotóse el cielo, una densa niebla oscurecía la atmósfera, y el triste blanquecino de opacas nubes y una ligera y menuda lluvia hacía pronosticar otra nevada tal vez más fuerte que la primera. Escusado es referir que en estos tristes días, en que las personas que disfrutan de regulares comodidades apenas pueden procurarse los medios suficientes para preservarse del rigor de la estación, los habitantes del campo y los empleados en varios oficios que tienen que trabajar al raso sujetos á la intemperie, se ven privados de dedicarse á sus ordinarias faenas y de procurarse su subsistencia." DB. 14-12-1844. p. 5063. I fa esment al repartiment d'almoines per part de les autoritats de l’ajuntament i del cura de la Barceloneta als veïns pobres d'aquest barri costaner.

Temperatures en graus centígrads i estat del cel de la primera quinzena de 1844, publicades diàriament al Diari de Barcelona.

La persistència de la pluja i la neu fa exclamar: "Las calles de esta ciudad están convertidas en un lodazal, y de casi todo punto intransitables..." DB. 16-12-1844. p. 5087. Un parell de dies més tard, sembla que hi ha resposta a les crítiques: "Por fin los alcaldes constitucionales se ocuparon en la tarde del lunes del lastimoso estado en que se hallaban las calles de Barcelona, merced al poco celo con que cuidan de hacer cunplir los repetidos bandos sobre limpieza y salubridad pública, las personas encargadas de vigilar sobre su más exacta observancia. Ayer mañana todos los vecinos limpiaban y barrían con el mayor afán, el frente de sus respectivas habitaciones, y al paso que en algunas calles practicaban esta operación con desidioso cuidado y lo dejaban á poca diferencia tan sucio y asqueroso como antes, en la mayor parte de las casas lavaban el empedrado con la más escrupulosa detención y lo dejaban perfectamente limpio." DB. 18-12-1844.

L'article segueix felicitant als alcaldes per la iniciativa i suggereix mesures preventives per evitar noves situacions com aquesta, si fa o no fa com encara avui, 167 anys després, seguim demanant. La tranquil·litat tornava però pocs dies els va durar, de fet, el malson no feia més que començar.