Aquells episodis en que tothom parlava del temps que feia.





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dimecres, 20 de juny del 2012

Gener de 1898. La riuada de Sant Antoni. La crònica

La comarca que més va patir la gran inundació del Gener de 1898 va ser el Baix Llobregat. Aquí deixo dos testimonis de primera ma.

En primer lloc, el corresponsal de La Vanguardia a L'Hospitalet en una carta que va remetre al seu director y publicada pel diari el 17 de Gener de 1898. Seguidament, uns periodistes de la redacció de la mateixa publicació, llavors amb domicili a la Rambla dels Estudis, número 7, són enviats, junt el fotògraf Fernando Rus, a veure la catàstrofe en directe. La seva crònica es publica el dia 18 de Gener.


Hospitalet de Llobregat 16 enero 1898.
Señor Director de LA VANGUARDIA.

"El aterrador fantasma, el azote de los pueblos del bajo Llobregat, que tantas veces ha llevado el luto y miseria al seno de innumerables familias, formando cuadro de desolación y ruina, ha vuelto á aparecer con todos sus horrores, asolando de un modo terrible esta comarca, cuyos moradores en su generalidad, cifran su subsistencia en los productos de la tierra.

Tres semanas de continuadas y en ciertos momentos, torrenciales lluvias, han sumido en la miseria, á la numerosa clase de obreros agrícolas, que no tienen otros medios para proporcionar á sus hijos el sustento diario que el laboreo de las tierras, viniendo á aumentar el desastre la salida de cauce del caudaloso Llobregat, que ha invadido y continúa á estas horas invadiendo todos los pueblos de esta comarca.

Cerca de 30 años ó quizá más, señor Director, si mal no me han informado, han discurrido sin tener que lamentar los pueblos de esta ribera el mal en la proporción que hoy lo lamentan y tener que llorar las cuantiosas pérdidas que están experimentando, pérdidas materiales tan solo hasta ahora que son las ocho de la mañana, pero que Dios quiera no haya de personales, desconocidas en todo caso hasta el presente á causa de la incomunicación en que está la gran barriada de Marina de este término.

La iniciativa particular y sólo ella desgraciadamente, sin auxilio alguno oficial, empleando importantes capitales en levantar terraplenes en los álveos fluviales, en construir espigones de defensa y márgenes, ha logrado contener por mucho tíempo la corriente en su natural cauce; pero ante la fuerza incontrastable del gran caudal de aguas que han aportado al río sus afluentes y los innumerables cauces secundarios, dado lo general que han sido las lluvias en la comarca catalana, han debido ceder aquellas defensas, rebasándolo todo la corriente y convirtiendo la rica vega del bajo Llobregat en charca inmensa de agua, lodo y ruinas, desde Molins de Rey al mar y hasta la misma base de la montaña de Montjuich, desapareciendo en pocos momentos de la huerta hospitalense, parecida, por sus productos, aunque en menor escala, á la valenciana, productos cuantiosos que, afluyendo al mercado barcelonés, estaban destinados á proporcionar el sustento de centenares de familias.

No han sido suficientes, ante el embate terrible de la corriente, los heroicos esfuerzos del vecindario de estos pueblos, secundados por todas las autoridades locales: todo ha sido inútil para evitar la desgracia.


Hacía ya dos días, según nos informan, que los términos municipales de San Feliu y San Juan Despí, experimentaban los efectos de la salida del río de madre, siendo anegadas sus mejores tierras de cultivo: ayer tocó el turno al pueblo limítrofe de Cornelia, que en masa acudió, según nos manifiestan, á la voz y llamamiento de su alcalde y autoridades, á la defensa del terraplén hace años construido, y si se nos permite decirlo, quizás poco apreciado, y en este caso con poca razón, por algunos; pero la buena voluntad de los esforzados vecinos que allí acudieron haciendo esfuerzos verdaderamente heroicos, para contener el terrible elemento, se estrelló ante la fuerza de la corriente que ha ido creciendo en ímpetu y caudalosa, alimentada por 24 horas seguidas de pertinaz lluvia, y el pueblo y sus campos, y más tarde á las primeras horas de esta madrugada, toda la llamada Marina de esta villa, de suelo feraz y lleno de productos que eran para dentro pocas semanas la esperanza del labrador y las ciento y pico de casas que en su perímetro están edificadas, hánse convertido, no en lago, en mar inmenso, apenando el corazón sólo el considerar las tristes consecuencias, los calamitosos efectos que ha de traer consigo, para estos vecindarios, tamaña catástrofe.

De importancia suma han de ser los daños materiales y las pérdidas ocasionadas; basta solo decir, para el que conozca este término, que la corriente ha llegado por el límite Poniente del distrito, hasta cerca el establecimiento militar llamado «Remonta de Artillería» y por el Sur hasta la parte inferior del cementerio vecinal llamado de la Riereta, en donde empieza el núcleo urbano de la villa, quedando verdaderamente amenazada la parte baja de la misma, por poco que aumente la avenida, cosa que consideramos posible si en la tarde de ayer y noche última ha llovido en la alta montaña y por continuar el tiempo metido en aguas.

Hasta ahora que son las nueve de la mañana, no ha venido noticia de desgracia alguna personal en este término; pero no puede afirmarse que no hayan ocurrido, pues existe verdadera incomunicación entre la barriada de Marina y el cásco de la población. En esta se susurraba á primeras horas de la mañana que en San Juan Despí había que lamentar algunas desgracias personajes. ¡Haga Dios que no se confirme la noticia!

Muchos vecinos de la parte alta de Cornellá han venido á aprovisionarse en los establecimientos de esta villa, á causa de la incomunicación en que se hallan con la calle mayor de aquel pueblo, convertida en verdadero cauce.

Posteriores noticias me indican que hay casas en el barrio de Marina que el agua alcanza una altura de 18 palmos.

He sabido posteriormente que la celosa autoridad de Marina de Barcelona pone y remite á disposición del alcaide varios botes ó lanchas tripuladas por marinos expertos para prestar los auxilios que sean necesarios.

Se ha personado también en la población á primeras horas de la mañana fuerza de la guardia civil montada del puesto de Sans, que ha salido á prestar los auxilios de su instituto.

Al señor Gobernador civil le tiene al corriente el alcalde, por teléfono de cuanto ocurre.

Han comunicado de San Baudilio, también por teléfono, que la corriente se ha llevado una gran parte del puente que cruza el Llobregat.

Dicen que en Cornellá han ocurrido asimismo desgracias personales: no me ha sido dable confirmar la noticia, pero si que la población ha sufrido mucho. El alcalde y concejales, secundados por los dependientes municipales, han permanecido en la Casa Consistorial, dictando acertadas disposiciones y organizando los auxilios que han, podido hallarse á mano.

Se me ha dicho que en el pueblo de Cornellá la guardia civil y mozos de la escuadra ponían en salvo á los vecinos de casas inundadas, sacandolos por las ventanas.
A las diez de la mañana llega la aterradora nueva de que aumenta el caudal del río.
A las doce han noticiado de la capital que salen varias lanchas con sus tripulantes para ésta.

Si adquiero otras noticias las comunicaré á usted.
Se repite de usted atento s. s.
q. b. s. m.

El corresponsal."


"A las tres de la madrugada recibimos del director el encargo de marchar al llano del Llobregat para recoger la impresión personal y directa del alcance de la inundación en el lugar mismo de la catástrofe.

Sin descansar ni un instante empezamos los preparativos de la expedición, que se reducían á buscar el medio de transportarnos al sitio indicado. Ya sea por la hora intempestiva, por la noche tempestuosa, ó por ser ayer la fiesta con que los caleseros festejan á su patrón el glorioso San Antonio, lo cierto fue que no pudimos proporcionarnos ningún carruaje, ni potro alguno para emprender la marcha.

Las horas que quedaban de la noche penúltima las anduvimos de Ceca en Meca, buscando un medio de locomoción que todas las circunstancias hacían difícil de encontrar.

La del alba seria, cuando logramos ajustar un malhadado carro que á poco quedó puesto para nuestro objeto y á cuyas molestias y deficiencias oponíamos nuestro buen deseo y un ánimo que no se achicaba ante la perspectiva de acogernos en el desvencijado costillaje del carrucho.

En compañía de nuestro distinguido amigo don Fernando Rus, emprendimos la marcha por la carretera de Sans, que estaba convertida en un interminable lodazal.

El día se presentaba lluvioso y los plomizos celajes daban un aspecto siniestro á aquel paisaje que há poco se presentaba lozano y floreciente.

A medida que íbamos adelantando camino adentro, por el llano del Llobregat, el terreno íbase haciendo más intransitable y el aspecto de aquellos caseríos con sus paredes empapadas de agua, sus puertas tapiadas hasta una altura de mas de un metro y sus cuadros de verduras arrasadas y alicaídas, hacía presagiar los efectos de la tormenta, que á medida que adelantábamos eran más evidentes y más desconsoladores.

Ya desde allí el paisaje se veía cortado por franjas de agua que cubría las plantaciones bajas y rodeaba con sus manojos de maleza los troncos de los árboles y las vertientes de los terraplenes.

Después de una marcha de más de dos horas, á trechos en el carro, á ratos caminando con fatiga y teniendo que poner en práctico mil recursos de momento, logramos llegar al pueblo de Hospitalet. La noche anterior sus calles eran verdaderos ríos de rojiza corriente; á la hora en que llegamos el agua había bajado de nivel, pero arrastrando consigo todo el afirmado del pavimento y dejando el piso sembrado de escombros y de grava sin ligazón, que resbalaba á la presión del pié y hacía dar tumbos á cada paso.

En la plaza mayor, frente á las Casas Consistoriales, montadas sobre dos carromatos había dos barcas dispuestas á ser lanzadas á la corriente para auxilio de las masías vecinas.

Todos los moradores de aquellas casas, de construcción sencilla y generalmente de dos pisos, se ocupaban en desalojar las habitaciones de la planta baja, mientras numerosos grupos que habían acudido de los alrededores comentaban los sucesos que conocían y ansiaban enterarse de las novedades que se recibieran.

A la primera hora de la mañana el alcalde de Hospitalet don Juan Herp y Badía, con un celo y actividad dignos de todo elogio, había salido en una de las lanchas que el Gobernador señor Larroca había hecho destacar de la Capitanía del Puerto y que por tierra fueron allí trasportadas para las necesidades más urgentes.

Desde la terraza de las Casas Consistoriales un hombre provisto de un catalejo aguardaba la señal que le hicieran los navegantes para acudir en su auxilio.

Estos, después de una travesía penosísima, lograron llegar al Prat y viendo la situación desesperada de este pueblo y los múltiples puntos que reclamaban pronto auxilio, izaron la bandera en la torre de la iglesia.

La corriente había socavado los postes del teléfono y del telégrafo y como la vía férrea está interrumpida, el pueblo del Prat quedó sin mas comunicación que la arriesgadísima de vadear aquel llano que estaba convertido en una balsa inmensa.

Levantóse por tres veces la bandera en lo alto de las Casas Consistoriales de Hospitalet y al punto púsose en marcha el convoy que debía acudir en auxilio de los del Prat.

Componíase de dos carromatos tirados por cuatro caballos cada uno, conduciendo las dos barcazas de la Capitanía del Puerto dotadas de marinos expertos y valerosos, ayudados en sus tareas por los vecinos y por cuantos allí nos encontrábamos.

Nosotros, desatendiendo las advertencias de cuantos allí había, nos empeñamos en embarcar con ellos y con ellos correr los riesgos de aquella empresa cuyos peligros no teníamos para que considerar excesivamente ante el cumplimiento de nuestra misión.

Al cabo de dos kilómetros recorridos con tanta fatiga, llegóse á un punto en que la profundidad de las aguas alcanzaba más de ocho palmos y en que las caballerías negáronse á continuar su camino. Entonces se botaron al agua las dos barcas, mientras fuertes amarras procuraban vencer la fuerza de la corriente; quedáronse los carros en lo alto del ribazo y con esfuerzo desesperado empezó la navegación.

Desde este punto el viaje no fue más que un continuo riesgo.

Las aguas saltaban por cuantos obstáculos se oponían á su corriente, arrastrando árboles, maderas y trozos de muebles, produciendo un ruido imponente y haciendo imposible el vadeo de aquel río sin orillas.

A trechos fue preciso sujetar cuerdas en los troncos de los arboles que quedaban en pie; ora en clavar los remos en el fango de aquel lodazal negruzco, ora agarrarse con los brazos y clavar las uñas en los montones de maleza y de piedras, ó tener que lanzarse fuera de la barca para sostenerla contra la corriente, con agua hasta la cintura y hundidas las piernas en la tierra.


Más ahinco habría sido temeridad que nos habría hecho permanecer aislados, sin poder avanzar ni retroceder, expuestos á no lograr tierra en todo el día y hacer, por tanto, estériles los esfuerzos é inútil la empresa.

Fue preciso retroceder en más de una hora lo que pocos dias antes se anduviera en diez minutos. Cedimos ante la fuerza de la corriente, y ella misma se encargó de lanzarnos entre unas malezas que enredaron la embarcación, y á fuerza de brazos y á fuerza de tiempo pudimos volver á Hospitalet. Allí cambiamos de traje y compramos nuevo calzado, amparándonos otra vez en el carro en que habíamos llegado hasta allí.

Eran las dos de la tarde cuando, sin desayunarnos, tomamos el camino de Cornellá.
El aspecto de este pueblecito era tristísimo, desesperado. Todas las calles estaban cubiertas de agua hasta una altura de cuatro palmos. De un lado á otro había puentes colgantes improvisados con tablones, y todos los infelices vecinos se ocupaban en desalojar los pisos bajos. La noche anterior la Guardia civil tuvo que salvar á los moradores de aquellas casas, sacándolos por las ventanas. Un hombre había ido nadando más de media hora para reunirse con su familia.

Con grandes apuros y el caballo con agua hasta el lomo logramos ganar la cuesta de la estación de Cornellá, y desde allí pudimos contemplar el aspecto del llano.

La casa solariega de la remonta de caballería, la torre del Conde de Bell-lloc, todas aquellas masías, estaban rodeadas de un agua que el viento rizaba en oleaje continuo.

Incomunicado por haberse roto el puente de hierro y madera para el tránsito rodado, San Baudilio se veía envuelto en nubarrones; más cerca San Juan y Hospitalet: allá á lo lejos el Prat y Castell de Fels y Gavá, todo en medio de la gran charca y el lodazal cubriendo el llano y las aguas arrastrando la cosecha...

El cielo gris había cerrado la última claridad de un día triste y fue preciso emprender la vuelta. Con todo no quisimos dejar de aprovechar las últimas horas de aquella jornada penosísima sin apurar el itinerario que la catástrofe nos había trazado.

A buen paso ganamos el camino andado por la mañana, y al trote largo del infeliz caballo, logramos la carretera de Casa Antúnez desde la que el aspecto de la inundación era general.

El mar continuaba alborotado y cenagoso; por la falda de Montjuich habían trazado vertientes accidentadas las piedras que se habían desprendido la noche antes.

Todo tenia el aspecto de miseria y devastación que dejan tras de sí los elementos desencadenados. Daba miedo á los ojos y pesar al alma. La noche cubrió aquel cuadro como si quisiera dar tregua al dolor de contemplarlo.

Cuando llegamos á Barcelona eran más de las seis.

MARCOS JESÚS BERTRÁN."

dimecres, 13 de juny del 2012

Gener de 1898. La riuada de Sant Antoni. Els danys

Malament va començar l'any 1898 que passaria a la història per la guerra entre Estats Units i Espanya on el nostre país va perdre les seves darreres colònies americanes i al Pacific abocant-nos a una profunda crisi d'identitat fidelment representada pels escriptors de la Generació del 98.

Barcelona, per contra, estava en plena expansió. Havia guanyat territori amb l'annexió de les viles properes de Sants, Les Corts, Sant Gervasi de Cassoles, Gràcia, Sant Andreu del Palomar i Sant Martí de Provençals que junt a l'arribada de molta ma d'obra arran de l'Exposició Universal de 1888 va fer que la ciutat doblés la seva població entre 1887 i 1900 de 272.000 a 540.000 habitants. Enmig d'aquest desenvolupament, un fet meteorològic va colpir la ciutat com si d'un mal auguri es tractés.


Al llarg de la història meteorològica de Barcelona trobem un munt de inundacions, ja sigui als seus rius, Llobregat i Besòs, o a les seves rieres naturals repartides per tota la ciutat. Algunes d'aquestes avingudes d'aigua han estat prou catastròfiques com per ser recordades, fins i tot, amb nom popular. Aquest seria el cas de la Riuada de Sant Antoni, que segons el santoral és el 17 de Gener, i que va ser el dia que la inundació va ser més extensa abastant grans extensions de la llera del Llobregat i del Besòs.

Com en totes les catàstrofes naturals hi han causes directes i coadjuvants. Així ens ho explica el Dr. Eduardo Lozano en l'estudi que va fer sobre aquest episodi:

"La capa de agua anotada en el pluviómetro durante los días 13 al 17 inclusive ha sido de 179,4 mm cuya cantidad de agua, aún cuando muy considerable, como corresponde á un intervalo de tiempo de 4 días, parece que no debería haber determinado el desbordamiento de los ríos y torrentes sino fuera por hallarse la tierra empapada á consecuencia de frecuentes y abundantes lluvias que empezaron en la segunda decena de agosto de 1897 hasta la primera de enero de 1898, dando un total de 547,6 mm, cifras que superan para los expresados cinco meses en 45,5 mm al promedio de la lluvia anual en el último decenio de 1887 á 1896."


A grans trets els barcelonins ho van viure tal i com ens ho explica la premsa: "Durante toda la semana, con breves intervalos, ha reinado en Barcelona el temporal. En Aragón y Valencia los rios se han desbordado; las lineas férreas que afluyen á nuestra ciudad han sufrido interrupciones, y aquí ha llovido con una persistencia como pocas veces se había visto, y un viento huracanado rugiendo siniestramente ha puesto en peligro á las embarcaciones surtas en el puerto." La Vanguardia. 16.01.1898. Pàg. 1

Hi va haver qui ho va veure com una mena de càstig diví: "Los aygats d'aquests díes han dexat un ample rastre de ruínes y de miseria en lo Rosselló, Catalunya y Valencia. ¡Rosselló, Catalunya y Valencia! com si'l cel hagués volgut fer obgecte d'un cástich terriblement significatiu á les terres de llengua catalana." La Veu de Catalunya. 23.01.1898. Pàg. 25

La causa, no obstant, és més prosaica i fàcilment explicable per la presència d'un potent anticicló a Europa Central, vents de llevant o xaloc de molt recorregut marítim que incideixen directament sobre les terres abans anomenades i un persistent embossament d'aire fred sobre la península Ibèrica. En definitiva, la típica llevantada amb gota freda.

Dibuix aparegut a L'Esquella de la Torratxa el 21 de Gener, com la majoria de imatges presents a aquest tema, que lloa la feina dels bombers en les tasques de socors a la gent.

Realment, són molts els pobles afectats i els danys tant als camps, infraestructures i edificacions són quantioses. La Veu de Catalunya, llavors encara com a setmanari, fa un balanç de la situació i assenyala a les autoritats estatals com a negligents quan tenen que demostrar la seva eficiència: "Les contínues plujes d'aquestos dies, fan crexer la corrent de la major part dels rius y rieres de Catalunya, fins al punt de desbordarsen alguns ocasionant moltes desgracies personals y pérdues materials d'incalculable importancia. Les avingudes més desastroses son les del Llobregat, Tordera y Besós, essent les poblacions del Prat, Cornellá, Sant Boy, Sant Just Desvern, Sant Vicents dels Horts y Tordera les que han sofert més grans perjudicis.
Per la matexa causa s'enderroquen gran nombre de edificis dels pobles perjudicats. Les linees telefóniques y telegráfiques y'ls ferro-carrils son també inutilisats.
Los primers aussilis enviats á les poblacions de les vores del Llobregat y del Besós, ho foren per l'Ajuntament de Barcelona. Ni l'Estat espanyol, ni la Diputació provincial complexen sos devers en los primers moments de la desgracia."
La Veu de Catalunya. 23.01.1898. Pàg. 32

Com passa moltes vegades en situacions de catàstrofe, la solidaritat entre la gent és indiscutible, més enllà de les actuacions de les autoritats, tal i com ens expliquen a aquest bloc sobre com es va viure la inundació a la localitat riberenca de Sant Boi, on l'ajuda dels religiosos de l'hospital psiquiàtric als veïns va ser reconeguda amb una carta d'agraïment a La Vanguardia.

El Llobregat ben ple aquell Gener al seu pas per Sant Boi. La església de Sant Baldiri en primer terme.

En definitiva, l'impacte dels aiguats a la ciutat i les localitats properes va ser molt gran. Per fer-nos idea de l'abast dels danys provocats per les aigües en diferents indrets de l'àrea metropolitana és millor llegir la crònica que ofereix La Vanguardia el dia 17 de Gener.

Barcelona ciutat:

"El tema de todas las conversaciones en Barcelona, en el día de ayer, fue las inundaciones provocadas por los desbordamientos, de que ya nos ocupamos en nuestro alcance de ayer, como no se habían visto en el llano de Barcelona, desde 33 años acá.
Las inundaciones han revestido excepcional importancia y puede decirse que han sido generales, ya que no solo el Besos y el Llobregat, si que también el Tordera y hasta las rieras y torrentes, ó se han salido de madre ó, por lo menos, han llenado por completo sus cauces con sus crecidos caudales.
En el casco de Barcelona no llegó á revestir gran importancia, por más que las calles de la parte baja, como las de San Ramón y travesías de la del Arco del Teatro, parecían en algunos sitios verdaderos torrentes, que ocasionaron conatos de inundación en algunos sótanos y tiendas de las calles situadas al extremo de las que forman declive, en las cuales quedó depositada una espesa capa de barro.
El aspecto que ofrecen las calles del Ensanche es lamentable, pues con las persistentes lluvias quedan en su mayoría intransitables y en las de mayor pendiente se notan señales de la fuerte corriente que durante los aguaceros ha pasado.
En la calle de Aribau se hundió parte de la acera frente á las casas números 8 y 10 y en la Rambla de Cataluña el hundimiento de la acera, arrastró consigo la pared de un solar inmediato. Las filtraciones han originado también hundimientos en algunas calles de construcción reciente y en la carretera de Vista-Alegre se ha desplomado por igual motivo buena parte del muro de contención de la misma, que corresponde al trozo en donde está situado el restaurant de Miramar.
El fuerte vendabal ha producido también algunos desastres, derribando una eerca en la calle del Marqués del Duero, otra en la de Mallorca y otra en la de Claris, siendo lo más sensible de estos accidentes las lesiones de alguna gravedad que se produjo una pobre anciana al caer en la primera de dichas calles en el momento en que trataba de huir porque vió que la pared oscilaba, en donde se halla el almacén de carbón vegetal.
Durante el día de ayer continuaron los desprendimientos de tierras en la calle de Roger de Flor, sección comprendida entre las de Cortes y Diputación, por lo que una numerosa brigada de obreros pasó la tarde ocupada en colocar nuevos puntales en la zanja, que se halla llena de agua.
En muchas calles de Barcelona, y particularmente en la de la Platería, han sufrido desperfectos los empedrados con motivo del temporal de estos días, y tanto el paseo de la Industria como las Rondas, se hallan en deplorable estado.
La parte alta, sobre todo Gracia y San Gervasio, por estar enclavadas en las faldas de montes que vertían con mayor rapidez sus aguas, convirtieron en torrentes sus calles, y muchas tiendas y sótanos fueron invadidos por el agua, si bien no ocurrieron, que sepamos, averías de importancia.
En las Corts de Sarria se hundió una pared en el Colegio del Niño Jesús, sin que por fortuna ocasionara ninguna desgracia.
En Horta perecieron dos caballerías y unas cuantas aves de corral."

El port i la façana marítima:

"Las aguas dei puerto y de la rada, hasta algunas millas mar adentro, aparecieron ayer con ese color terroso que denuncia las grandes avenidas de los ríos, torrentes y cañadas.
Toda la superficie del mar, en una extensión que llegaba hasta el horizonte, había perdido su color propio á causa de los extraordinarios desagües habidos en la costa.
El temporal recrudeció en la madrugada de ayer impelido por fuerte viento ESE. Las olas se erguían en todas direcciones, levantando enormes cantidades de agua que perdían muchas veces su equilibrio antes de llegar á ia playa, deshaciéndose en nubes de espuma.
Muchos curiosos contemplaron el imponente estado del mar, desde la playa del Astillero y desde el espigón del muelle de San Beltrán, en cuyos puntos se distinguía perfectamente cómo las olas se estrellaban furiosas así en el dique del Oeste del puerto, como en los acantilados del Morrot.
.....
En el interior del puerto, si bien hubo bastante marejada, no se dejaron sentir los efectos del temporal por ser éste debido á viento de Levante que no perjudica á la bahía.
.....
En las playas veíanse troncos de arboles, frutos y otros diversos objetos arrojados por el mar.
A primeras horas de la mañana el carabinero de punto en el muelle de San Beltrán, observó que flotaba el cadáver de un hombre, cerca del ángulo que forma dicho muelle con el de Barcelona."


La conca del Besòs:

"A media noche, el aspecto del rio era imponente.
Para una impresión artística era grandioso el panorama qne se contemplaba desde las cercanías de la riera de Horta, que también se había desbordado en la parte de San Andrés de Palomar.
Desde allí la anchura del río se calculaba de cerca de un kilómetro, ocultando á la vista todos los desniveles del terreno bajo la planicie de su móvil corriente, y de las aguas cenagosas se veían surgir como siluetas que casi desvanecía la oscuridad de la noche, los árboles de la carretera, algunos cañaverales que resistieron el empuje de las aguas, y varias masías que ocultaba en parte la crecida, viéndose de algunas únicamente la parte alta de la casa.
A la grandiosidad del espectáculo ayudaba el ruido de las aguas que, al chocar con los obstáculos que se oponían á su libre marcha, semejaba en algunas ocasiones, combinado con el del furioso vendabal, el rugido especial del mar agitado.
.....
La crecida empezó, como ya adelantamos ayer, el sábado por la tarde.
A las seis había aumentado el caudal llenando por completo ei álveo.
Alarmáronse justamente los habitantes de sus inmediaciones y muchos de ellos se pusieron en salvo.
A las seis y media cubrían ya las aguas parte de la carretera, y el tranvía de vapor de Badalona tuvo que suspender sus viajes.
La avenida fue tan rápida que no pudieron algunos labradores sortearla, y viéndose aislados, empezaron á disparar tiros en demanda de auxilios que no se les podían prestar por falta de medios, aumentando la dificultad la oscuridad de la noche.
.....
Con la luz del día se vio el tremendo cuadro, é inmediatamente empezaron los trabajos para averiguar la extensión de las aguas y los desperfectos causados, dirigiéndose el teniente señor Canales á «Cal Berro», con agua hasta el pretel del caballo, averiguando que allí se hallaba uno de los guardas de consumos desaparecidos, hallándose todos con agua hasta la cintura á pesar de haberse subido á una mesa.
.....
El señor Falques, con sus héroes, se dirigió hacia el mar y vióse que el río, rompiendo el terraplén del estribo derecho del puente de hierro, frente á San Adriá, se desbordó tomando la dirección de la Mina y del Campo de la Bota, formado un segundo río.
En la vía férrea, la fuerza de las aguas arrastró en una extensión de unos 250 metros la tierra del terraplén, dejando al descubierto los rails y las traviesas.
.....
La fuerza del agua fue espantosa, derribando un muro de mucha resistencia del «Depósito de aguas del Besós», y otro muro de mampostería de 56 centímetros de ancho en una extensión de 20 metros y destruyendo el primer tramo del puente de la carretera de Mataró.
.....
Los perjuicios originados por la avenida son grandes, pues con decir que la extensión de la inundación es de más de cinco kilómetros cuadrados está dicho todo.
Decíase que habían ocurrido algunas desgracias personales, pero no hay noticia comprobada de que sea exacto este rumor.
El río, que al anochecer aunque había decrecido presentaba una masa imponente, arrastraba gran número de plantas, gabillas, árboles y animales muertos y habiendo inundado infinidad de huertas que surtían de hortalizas los mercados de Barcelona ha causado inmensas pérdidas á aquellos labradores, y quiera Dios que no queden baldíos por algún tiempo aquellos campos que por hoy son ciénagas."

La conca del Llobregat:

"...en San Baudilio de Llobregat las aguas del rio empezaron al anochecer del sábado, aumentando rápidamente de nivel é inundando gran número de casas. De éstas se hundieron tres, cuyos vecinos pudieron salvarse, aunque no sus muebles y enseres que constituían el humilde ajuar de aquellas viviendas. Otros tres que amenazaban derrumbarse fueron desalojados por orden de la autoridad.
La carretera que une á Cornellá con San Baudilio esta enteramente inundada y se hace intransitable en un trayecto de dos kilómetros á lo menos.
El alcalde de aquella población ha solicitado que le fuesen enviadas bombas de esta ciudad, con las que poder desaguar los sótanos y puntos bajos; pero la petición no ha podido ser atendida, pues destruido el puente, como comunica el corresponsal de Hospitalet, é interrumpida la circulación del ferrocarril, no ha habido medio de mandar las máquinas solicitadas.
Por lo que respecta, al puente derruido, podemos decir que era propíedad del municipio que lo había construido á sus expensas y tenía arrendado á una sociedad, que cobraba los derechos de pasaje. A las primeras horas de la madrugada de ayer, una pareja de la Guardia civil impedía el paso por el puente, en previsión de que pudiese venirse abajo arrastrado por la corriente, como luego aconteció. Esta prohibición fué la causa de que ayer no viniesen á Barcelona las tartanas de San Baudilio de Llobregat.
—Otra de las poblaciones que, según se supone, debe haber sufrido más perjuicios es la del Prat. Enteramente aislada como se halla no puede saberse de momento como podrá establecerse la comunicación, pues el agua ha socavado los postes del telégrafo y del teléfono, además de inundar la carretera y la línea del ferrocarril. El único punto que puede comunicar telefónicamente con Barcelona es la granja Casanovas, situada á alguna distancia y rodeada de agua hasta la altura de un metro. Por distintos puntos hánse enviado parejas de la guardia civil á la población con objeto de conocer su estado.
San Vicens dels Horts, como San Juan Despí y el Prat tiene todos sus campos anegados, pues el llano del Llobregat, visto desde las alturas de Montjuich, desaparece bajo una inmensa sábana de agua sucia.
El agua del río bajaba ayer mañana hasta la barriada de Casa-Antunez inundando gran parte los terrenos circundantes junto con el Hipódromo, el Arsenal civil y otras construcciones.
.....
En la población del Prat la situación es desesperada, teniendo que guarecerse, algunos vecinos en las casas del campo, telefoneando a las cuatro de la mañana que el ímpetu de la corriente del Llobregat y la cantidad de agua que por éste se deslizaba nunca se había visio; que con frecuencia disparaban en las casas de campo pidiendo auxilio."

Com podem veure són les localitats del delta del Llobregat les més afectades. En una tercera part sobre aquest esdeveniment meteorològic podreu llegir les experiències de primera ma que van viure dos periodistes.














dimecres, 6 de juny del 2012

Gener de 1898. La riuada de Sant Antoni. L'anàlisi acadèmic

El mes de Gener de 1898 és un dels més plujosos en la història meteorològica de Barcelona amb 233,0 mm, gran part dels quals van caure en l'episodi de mitjans de mes. Els rius Besòs, Llobregat i Tordera surten de mare i provoquen nombroses desgracies personals i quantioses pèrdues materials. Passarà a la història meteorològica catalana com la riuada de Sant Antoni.

Aquí teniu l'anàlisi que va fer el Dr. Lozano de la Reial Acadèmia.


NOTA SOBRE EL ÚLTIMO TEMPORAL, LEÍDA POR EL ACADÉMICO NUMERARIO

DR. D. EDUARDO LOZANO Y PONCE DE LEÓN.

La terrible inundación del llano de Barcelona y pueblos comarcanos, en las cuencas del Besós y del Llobregat, ha producido la ruina de numerosas familias, viniendo á confirmar una vez más con una dolorosa experiencia la previsión de esta Real Academia que ha procurado dar la voz de alarma en varias ocasiones á fin de llamar la atención pública sobre el peligro de las inundaciones, con el objeto de que no estuvieran desprevenidos los barceloneses y se evitaran á tiempo y en lo humanamente posible catástrofes da la índole de la que ahora lamentamos; pues han sido muchos los trabajos aquí presentados con el expresado fin.

Al presentar esta nota no me propongo, pues, insistir acerca de un tema ya debatido en diferentes sesiones de esta Corporación, sino exponer á la consideración de los Sres. Académicos algunas circunstancias notables observadas en el último temporal:

1. La capa de agua anotada en el pluviómetro durante los días 13 al 17 inclusive ha sido de 179,4 mm cuya cantidad de agua, aún cuando muy considerable, como corresponde á un intervalo de tiempo de 4 días, parece que no debería haber determinado el desbordamiento de los ríos y torrentes sino fuera por hallarse la tierra empapada á consecuencia de frecuentes y abundantes lluvias que empezaron en la segunda decena de agosto de 1897 hasta la primera de enero de 1898, dando un total de 547,6 mm, cifras que superan para los expresados cinco meses en 45,5 mm al promedio de la lluvia anual en el último decenio de 1887 á 1896. Además de esta causa ha contribuido á producir la inundación que ha ocasionado más estragos de cuantas se recuerdan (á excepción de otra en el ano 1842) la extensa región ocupada por el temporal; de modo que en todas partes se formaban arroyos y torrentes que precipitaban á la llanura toda el agua caída de las nubes. No debe olvidarse tampoco que la condensación del vapor acuoso podrá haber sido más abundante en las cumbres y vertientes de las montanas circunvecinas.

2. La persistencia del temporal se explica por haber permanecido casi estacionario un centro de mínima presión hácia el estrecho de Gibraltar, lo cual ha originado en Barcelona un viento casi constante de Levante oscilando del N.E. al S.E. en conformidad con la ley Buys Ballot; manteniéndose altas las presiones porque en dicha área de mínima presión no bajó ésta de 760 mm subiendo á 762 y 765 milímetros; pero formándose líneas isobáricas alrededor de esta depresión relativa cuya altura crecía á medida que se alejaban del centro.

Este hecho nos da razón de que el barómetro señalara en Barcelona una altura superior á la normal durante el decenio para los días respectivos (llegando á 769 mm en lo más recio del temporal) como puede verse en detalle en los estados que se facilitan para su publicación á los diarios de esta capital.

3. Tambien se explica de un modo análogo, y por la abundante condensación del vapor acuoso, que la temperatura haya sido más elevada que en los correspondientes días del decenio mientras ha durado el temporal.


A fin de que los Sres. Académicos puedan formarse idea exacta de la trayectoria recorrida por este notable centro de mínima presión relativa, tengo el gusto de acompañar esta nota con una copia de la carta del tiempo para el 13 de enero, tomada del Boletín meteorológico publicado en Madrid, en la cual tenemos marcado con línea gruesa dicha trayectoria, según los datos que suministra la citada publicación. Fácilmente se colige de la simple inspección de la carta cuanto llevamos expuesto en las advertencias anteriores: la columna de aire que tenía por base el área de las mínimas presiones penetró en el Mediterráneo, cerca de Orán, procedente del interior del Africa, y encontrando tal vez un obstáculo insuperable en el gran macizo de la Sierra Nevada, en vez de invadir nuestra península retrocedió hacia el Sur pasando no lejos del Estrecho y entró de nuevo en el continente africano; pero la lentitud de su marcha originó el efecto de que los fenómenos se produjeran como si dicho centro de mínima presión hubiera permanecido estacionario.

Vemos, por lo tanto, que en este temporal se encuentran confirmadas todas las leyes establecidas por la Meteorología moderna, y para que nada falte, un área de máximas presiones se indica en la misma carta existente hacia el centro de Europa, siendo el último arco de la línea isobárica de 779 mm el que aparece dibujado. Este anticiclón fué avanzando hacia la península y á partir del día 17 tuvimos buen tiempo en Barcelona y en toda España.

Barcelona. 20 de enero de 1898.


Anàlisi publicat a les Memòries de la Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona el mes d'Abril de 1898.

dimecres, 22 de febrer del 2012

Gener de 1899. Nevada efímera

Acabava un segle i Espanya perdia les seves darreres colònies, Cuba i Filipines, circumstància que va provocar una forta crisi de identitat que es va manifestar tant social, política com culturalment. La Generació del 98, dins de la Literatura, representa el desencís de la nova realitat espanyola.

Barcelona, per la seva banda, havia començat la seva expansió municipal. El 20 d'Abril de 1897 un reial decret signat per la reina regent Maria Cristina sancionava l’annexió al terme municipal de Barcelona dels antics municipis de les Corts de Sarrià, Gràcia, Sant Andreu del Palomar, Sant Martí de Provençals, Sants i Sant Gervasi de Cassoles. Horta (1904) i Sarrià (1921) s'hi van afegir uns anys més tard. Barcelona passava en aquest final de segle XIX d'ocupar l'espai del que avui coneixem com Ciutat Vella a estendre's per gairebé tot el pla entre el Llobregat i el Besòs i la seva població es va multiplicar.

Aquesta unificació municipal era poc més que un fet des de l'aprovació del Pla de l'Eixample que ocuparia gran part de l'àrea que hi havia entre tots els pobles i viles del pla i que portaria més d'una polèmica i molts desacords entre l'ajuntament de la capital i aquests per temes de taxes, terrenys, etcètera. Per altra banda als pobles, el projecte agregatiu de Barcelona va provocar un moviment de reacció opositor. Les mobilitzacions populars contra l’agregació van arribar al clímax el 7 d’Abril de 1889, quan unes quaranta mil persones van participar en una gran manifestació que, des de l’Ajuntament de Sant Martí de Provençals, al barri del Clot, va recórrer la ciutat fins a la seu del Govern Civil, al pla de Palau. Alguns dels eslògans que es podien llegir a la manifestació eren "¡Viva la autonomía de los pueblos!", "¡Abajo la agregación!", "¡Queremos la autonomía municipal de los pueblos!".

Aquí teniu un reportatge a la Revista de La Vanguardia en commemoració dels 100 anys de l'agregació.

Plànol de Barcelona de 1900 que apareix al bloc de Fotosdebarcelona.com.

En l'aspecte meteorològic, Barcelona gaudia els darrers hiverns del segle XIX d'una suavitat atípica respecte al que acostumava, tant és així que després del extremadament fred hivern de 1890-91 no havia nevat en cap moment llevat del 30 de Gener de 1895 en que es van acumular tres dits de neu. Això no seria sorprenent avui en dia però cal pensar que durant la dècada anterior, 1881-90, només un hivern va estar exempt de neu i la majoria van tenir diversos dies blancs, alguns de forma abundant.

El hivern 1898-99 seguia la tònica de suavitat de la dècada, sense glaçar cap dia, fins que la darrera setmana de Gener una massa d'aire molt fred és impulsada per un anticicló al nord d'Europa cap a Catalunya i una depressió al golf de Gènova va introduir inestabilitat provocant una intensa nevada al litoral i al prelitoral de Barcelona el dia 27 de Gener. L'aire fred no va durar gaire ja que una massa d'aire més temperada i humida de la Mediterrània va escombrar qualsevol resta de la neu degut a la pluja que va caure la mateixa tarda. Tot seguit podeu veure el butlletí meteorològic d'aquell dia i el mapa isobàric.

Butlletí meteorològic del Instituto Central Meteorológico, precursor de l'actual AEMET, del dia 27 de Gener de 1899. Les dades de Catalunya no van arribar aquell dia.

Mapa isobàric del mateix dia, durant la nevada de matinada.

La Vanguardia ho explicava de manera molt gràfica i podem observar que Collserola estava pràcticament nua d'arbres quan parla de que "la vecina cordillera semejaba una calva de blancura rosácea". També veiem que molts indrets de Barcelona encara no tenien ni tant sols llambordes, fet que va ser clau per acumular-se la neu més fàcilment a aquests carrers:

"Como anticipamos en nuestra anterior edición, el día de ayer amaneció ofreciendo un espectáculo sorprendente por lo pintoresco y pocas veces visto en esta capital, donde el clima está reñido con la nieve y ésta sólo por excepción se avecina en el llano de Barcelona alguna vez durante el curso de algunos años.

Conforme díjimos ayer, la llovizna que despidieron las nubes á última hora de la madrugada, convirtióse en copos de alba nieve que se poso en gran cantidad en los tejados y cubiertas de los edificios, en el firme de las calles, estendiendo su blanca sábana por todas partes y cubriendo con niveo manto los árboles de los paseos y jardines.

Todo apareció transformado por arte de encantamiento: el Tibidabo, Montjuich, San Pedro Mártir, toda la vecina cordillera semejaba una calva de blancura rosácea, como si quisieran evidenciar por breve rato, la edad senil, la vejez de aquellas moles que en forma de anfiteatro delimitan el llano barcelonés; en los jardines del Parque, en el arbolado de los paseos, en los monumentos emplazados en las vías públicas, la nieve se entretuvo formando los más caprichosos dibujos, ora queriendo moldear los motivos ornamentales, ya disfrazando las estatuas y esculturas, bien imitando estalactitas que se desprendían á millares de las ramas de los árboles, ó cubriendo las plantas y arbustos de cristalinas redes, formando en conjunto un panorama encantador que atrajo multitud de curiosos.

Fueron en gran número los fotógrafos y aficionados que tomaron vistas de los varíados paisajes que se ofrecían á la vista.

El fotograbado que publicamos en el presente número representa un trozo de la Granvía, donde la nieve llegó á alcanzar un espesor de 20 y más centímetros, que fue la altura medía en casi todo el perímetro del Ensanche.


En el interior de la ciudad sólo pudo conservarse la nieve en las vías no adoquinadas, como en las Ramblas, plaza de la Paz y Paseo de Colón.

La nevada que empezó á las tres y media de la madrugada, duró próximamente hasta las ocho de la mañana.

En las hondonadas del llano y en las vertientes de los vecinos montes se acumularon grandes cantidades de nieve.

Como decimos, á las ocho cesó el nevasco, cayendo después hasta las nueve ligera lluvia que empezó á derritir la nieve, sobre todo en los sitios de mayor circulación.

Las brigadas municipales cuidaron desde las primeras horas de la mañana de amontonar la nieve á los lados de los arroyos dejando libre el centro de las calles, por cuyo motivo los carruajes pudieron circular sin dificultad. Los pasos adoquinados fueron también cuidadosamente limpiados.

Por su parte, los encargados del riego, auxiliados por las brigadas, limpiaron los paseos, habiéndose también arrojado arena en el de Colón, donde el piso se presentaba muy resbaladizo.

Desde las díes de la mañana hasta las tres de la tarde el cielo permaneció nivoso. El viento que había soplado hasta aquella hora del NE. roló después del mediodía al ESE., flojo y menos frío.

Á las tres de la tarde empezó á llover copiosamente, retumbando el trueno.

Con ei agua caída por la tarde se derritió por completo la nieve que quedaba en las calles, pero no la de las alturas por haberse allí congelado.

El termómetro señaló ayer una mínima á la sombra de 2'5 grados y una máxima de 6'5. La humedad llegó á 100 grados.

Al declinar la tarde cesó la lluvia, cerrando la noche con tiempo inseguro y temperatura muy baja.

La nieve dio margen á muchos resbalones y caidas. En la calle de la Fusína una pobre anciana se fracturó la mano derecha, siendo recogida por algunos transeúntes y conducida y auxiliada en la casa de Socorro del distrito. En la calle de Pelayo resbaló un joven causándose una fuerte contusión en el brazo. En la calle de Urgel sufrió igual accidente otro joven, resultando con una herida contusa en la pierna derecha, de la que fue auxiliado en el Dispensario de la calle de Sepúlveda. Un sugeto que discurría por la calle del Comercio, resbaló cayendo al suelo é infiriéndose una herida de gravedad en la frente.

Como ocurre siempre en días como el de ayer, durante la mañana los chicuelos se entretuvieron formando enormes bolas de nieve en distintos sitios.

Según nuestras noticias el temporal de nieves ha dejado sentir sus efectos en toda la región catalana, perjudicando ios árboles frutales, especialmente los almendros y cerezos que habían avanzado en su florescencia, movidos por la benigna temperatura que veníamos disfrutando."
La Vanguardia. 28.01.1899. Pàg. 1

La nevada també va caure al prelitoral amb intensitat i cobria tot el Vallès però, com diu La Veu de Catalunya, no va penetrar molt més cap a l'interior del Principat:

"Tot lo Vallés ha quedat aquesta matinada cubert d'una grossa capa de neu. La nevada ha comensat entre tres y quatre, durant fins á las 10 del matí. Segons noticias que'ns arriban á darrera hora, la neu cayguda ha arribat á fer un tou d'un pam d'alsada. Nos comunican igualment de dita comarca, que á primeras horas de la tarde, s'hi presentan senyals de pluja, essent vivament esperada, perque en altre cas la neu probablement se glassaria, perjudicant en gran manera los blats y demés plantacións. No obstant, las montanyas de Puiggraciós y Bertí y fins lo Montseny, no apareixen pas complertament emblanquits." La Veu de Catalunya. 27.01.1899. Ed. Vespre. Pàg. 2.

La plaça de Catalunya l'any 1899. Al fons el Cafè Colom, construït el 1897 i que esdevingué hotel de luxe el 1902, que malauradament ja no existeix, i la casa Pascual i Pons, construïda l'any 1890 i que encara fa la cantonada del Passeig de Gràcia i Ronda Sant Pere.

Per acabar, un petit homenatge a la gent com el Comando Tibidabo, entre els que em compto i que amb motiu de la neu, pugem al Tibidabo per observar en el punt més alt de la ciutat la caiguda dels primers flocs de neu. Aquesta activitat ja tenia seguidors fa més d'un segle i de la qual en tenim constància pels diaris de l'època:

"Aquest matí, en plena nevada, han sortit varis joves del Centre Excursionista, cap al Tibidabo, pera recordar los espectacles de neu que feya pochs días havian vist en sa excursió á Puigmal y Nuria. La cantitat de neu que han trobat en lo Tibidabo, y en lo camí tant d'anada com de tornada, era proporcionalment á lo baix que's, bastant considerablement, puig hi havia punts que n'hi havia tres pams bons. Un moment que s'ha desfet la boyra, han vist que tot lo pla de Barcelona y montanyas de la costa, per la part de Llevant, estavan també nevats. Cap al Nort seguia la nevada, puig la neu y'l vent que d'allá venian y qu'eran bastant forts, no han parat ni un sol moment, estant tot embolcallat per la boyra. Lo conjunt oferia nn espectacle verdaderament hermós." La Veu de Catalunya. 27.01.1899. Ed. Vespre. Pàg. 2.

dimecres, 24 d’agost del 2011

El hivern 1890-91. El més fred.

Aquest hivern va començar de forma sobtada a finals de Novembre quan una depressió mediterrània envia un front de pluges el dia 27, obrint el pas a una onada de fred d’origen continental. No va nevar a Barcelona però s’arriba a -4,7ºC el dia 29, temperatura que encara és el registre més baix mesurat a un mes de Novembre a Barcelona.


El fred va ser tan intens com curt. Desembre comença amb temperatures molt més suaus i pluges: "El tiempo continua metido en aguas: á las lluvias del lunes siguieron tres ó cuatro fuertes rociadas ayer tarde y noche que dejaron al pavimento de nuestras calles y paseos en lamentable estado.
En las del Ensanche formáronse los extensos charchos de lodo de costumbre, en el arroyo, mientras en las aceras lo falso del afirmado hacía difícil el tránsito, sin hundirse hasta los tobillos: la Rambla convirtióse en cenagoso Skating-ring, en competencia con las placas metálicas que cubren las bocas de las cloacas en algunas calles y que por el uso se han vuelto resbaladizas en estremo.
El tiempo continua cubierto, amenazando nuevas lluvias aunque sin que el frio se deje sentir como en días anteriores."
LV. 10-12-1890.


Va ser un miratge doncs el dia 12, després del episodi de pluges que narra el cronista, l’ambient plenament hivernal torna ser protagonista durant una setmana. Llegint les cròniques periodístiques d'aquells dies podem copsar una mica el dia a dia barceloní en les dates prèvies al Nadal: "El día se deslizó ayer frío y en estremo variable, luciendo á ratos un sol agradable que templaba la fría brisa que se dejaba sentir y quedando velado durante otros, en especial por la tarde, por densos vapores que sin cesar cruzaban el horizonte.
Las aguas del puerto, permanecieron tranquilas aunque altas, y las de la rada avanzaron algo su turbulencia del día anterior.
Los paseos se vieron con la animación de costumbre: pero la gente se refugió con preferencia en cafés, círculos y teatros cuya temperatura era más agradable que la de la calle."
LV. 15-12-1890.


Cal ressenyar que les temperatures aquests dies no passaven dels 8 ó 9 graus i les mínimes baixaven fins a 2 ó 3 sota zero a la mateixa Barcelona. Tres dies més tard llegim a La Vanguardia: "Ayer, como el día anterior, se presentó el tiempo hermoso luciendo el sol en todo su esplendor templando con sus benéficos rayos la crudeza del frio propio de la estación.
Durante la mañana y primeras horas de la tarde, los Paseos de Gracia y Colón se ven en extremo concurridos por grandes y chicos que van á tomar cómodamente el sol, el gran vivificador de la naturaleza.
Al anochecer, la calle de Fernando continua siendo el paseo predilecto en el invierno á aquella hora, de una gran multitud de desocupados y curiosos que acuden cada uno según sus aficiones, los unos á admirar la riqueza y buen gusto de los aparadores de las lujosas tiendas situadas en aquella vía; los otros —y no son pocos— á contemplar la obra de la naturaleza que se exhibe en forma de bellas y elegantes mugeres, encanto de la ciudad."
LV. 18-12-1890.

Un nou episodi plujós, no gaire important, permet la celebració de la festivitat de Sant Tomàs, el 21 de Desembre, del qual La Vanguardia ens fa una glosa, cliqueu aquí i llegiu al final de la tercera columna en l'article " El día de ayer". Els dies de Nadal tornen les mínimes sota zero seguides d'un temporal de llevant pels Sants Innocents que provoca danys en algunes platges del Maresme, Arenys i Sant Pol especialment.


A finals de l’any torna la bonança que dura fins el dia de Reis: "A los dos días de espléndido sol y temperatura apacible que nos dispensó la naturaleza, ha sucedido un día lluvioso y frio en estremo, á lo cual ayuda un airecillo Norte que hace chupar los dedos y no de gusto." LV. 07-01-1891. És aquella mateixa matinada del 6 al 7 de Gener, quan es desferma una violenta tempesta amb calamarsa i un descens acusat de la temperatura que deixa les muntanyes de la serralada Litoral ben blanques. La onada de fred posterior fa exclamar al periodista de La Vanguardia, que el dia 9 de Gener ens descriu una Barcelona gèlida com poques vegades passa: "Día crudo si lo hay en el por lo común templado clima de Barcelona fue el día de ayer.
La noche anterior como consignamos ayer había sido fría, pero la madrugada nada tuvo que envidiar á las mas frías de las zonas glaciales.
No se crea que exageramos: al retirarnos la madrugada anterior de la redacción el agua depositada en los mil charcos con que la incuria municipal y el mal estado de los empedrados adornan las calles de la ciudad, estaban completamente helados.
Las inmediaciones da las fuentes públicas que como es sabido están todas rodeadas de inmenso lodazal, los paraderos da los tranvías, las charcas procedentes de las últimas lluvias, todo estaba completamente helado.
Los surtidores situados en las plazas públicas presentaban enormes carámbanos de hielo, y en la taza de los mismos se veían grandes pedazos de lo mismo.
Con estos antecedentes amaneció el día: día espléndido, claro, despejado, con sol brillante pero sazonado de un vientecillo frío que cortaba el rostro como una navaja.
La gente que transitaba por calles y paseos iba aprisa, tapada hasta los ojos y con las manos en los bolsillos respectivos, como si en ellos llevaran un tesoro.
Caras bonitas ayer no las hubo en la ciudad porque las que salieron á la calle desaparecían bajo velos, pañuelos y bufandas, que eran la desesperación de tanto pirata callejero que va en busca —en verano y en invierno— de estos rostros divinos que son el encanto de la capital.
Al anochecer continuaba el vientecillo frío, las charcas continuaban heladas y en algunos sitios, como en las fuentes de las plazas de Medinaceli y Palacio el agua de los surtidores ai salpicar los macizos inmediatos convertíase en carámbanos de hielo que las daba un aspecto como si hubiera nevado sobre ellos.
La noche continuó fría, con un frio seco que helaba las palabras en la boca.
La Rambla estaba desierta y tan solo la cruzaban los que tenían imprescindible necesidad de ello, viniendo de los cafés y teatros —que se vieron muy poco concurridos— tan solo algún impertérrito Ramblista, les gorriones en los árboles y los trincheraires, esos otros gorriones de ciudades, acurrucados en los rincones trasmitiéndose unos á otros el escaso calor que irradiaban sus cuerpos."
LV. 09-01-1891.

Mapa isobàric i situació de les temperatures a 850 hPa (uns 1500 metres d'alçada) el dia 9 de Gener, quan es va escriure la crònica anterior.

Eren els efectes d'una primera onada de fred. El 10 de Gener la mínima va ser de -4,1ºC i ja hi havia consciència de que el fred experimentat feia temps que no es vivia. Potser pensaven que seria cosa de dos dies però això només va ser el principi: "La temperatura que reinó durante el día de ayer fué, sin dejar de ser crudísima, más bonancible que la del anterior. Los hoyos al pie de los árboles de muchos paseos, los charcos de las fuentes y los pilones de algunos surtidores, conservaron el hielo hasta muy avanzado el día, y hasta en algunos no se derritió del todo.
El viento norte cedió algo y la noche no fue tan fría como la última. No obstante la desanimación en calles y sitios de recreo fue notable.
Según algunas personas que pueden saberlo hace más de veinte años no se había experimentado en Barcelona un frío igual al que ha reinado estos días."
LV. 10-01-1891.

Respecte a la darrera afirmació del periodista, que posa en evidència que el sensacionalisme no és moda de la nostra època si no que és inherent als humans, només feia dos mesos que la temperatura encara va ser més baixa que aquest dia de Gener, com s'indica al principi d'aquest article, i si mirem altres hiverns només feia 3 anys, al Gener de 1887, que la temperatura va baixar fins a -5,8ºC. La memòria meteorològica sempre és dolenta.

Després d’una breu recuperació tèrmica amb màximes entre els 10-12 graus i mínimes lleugerament per sobre dels zero graus i que va durar fins el dia 17, els barcelonins van viure una de les onades de fred siberià més importants dels darrers segles. A l'interior de Catalunya, el fred no va afluixar degut a l'estancament de l'aire fred, circumstància que porta conseqüències a la industria catalana: "Las fábricas de la parta alta del Llobregat que no tienen motor de vapor han suspendido sus trabajos por haberse helado el agua que dá movimiento á los motores hidráulicos." LV. 18-01-1891.

En aquest ordre de coses, la segona advecció freda d'aquest mes arribava a Catalunya. Les cròniques periodístiques ens donen una idea de la fredorada: "Parece como que el clima de Barcelona se haya cansado de oírse apellidar suave y templado y quiera equiparse al que disfrutan las poblaciones de las regiones del Norte.
El frío de los días anteriores, continuó tan intenso ó más si cabe en el día de ayer, pese á los benéficos rayos solares que prestaron mientras lució, el mismo calor que una farola eléctrica.
La madrugada fue de las más crudas que de muchos años á esta parte se hayan experimentado en esta ciudad y la helada tan intensa que muy entrado el día aparecieron con caprichosos adornos de hielo los surtidores y fuentes de la ciudad.
Muchos eran los transeúntes que se detenían a contemplar los enormes carámbanos de hielo que cubrían cual blancos encajes los caballos marinos y geniecillos de la fuente de la Plaza de Palacio, la negra fuente de las tres gracias de la Plaza Real y los macizos de boj y flores que las rodean, cubiertos de una gran capa de escarcha.
El lago del Parque en su parte inmediata a las escaleras, debajo del puente, las tazas de los surtidores, los aljibes y lavaderos, los charcos al pie de ios árboles, todo estaba congelado.
El termómetro marcó temperaturas inverosímiles en esta ciudad. A las 11 de la mañana señalaba dos grados sobre cero, pero á las tres de la tarde bajó hasta cero continuando en este sitio con tendencia a bajar. En la madrugada había descendido hasta seis grados.
A todo esto soplaba un airecillo sutil, que por la tarde alcanzó honores de viento, que hizo en extremo incómoda la estancia en todos los sitios al aire libre, por lo cual las calles y paseos se vieron desiertos.
Al amanecer se cubrió el cielo de nubes, el viento calmó y a eso de las nueve cayeron algunos copos de nieve, continuando el tiempo con grandes indicios de próxima nevada.
Este descenso de temperatura ha de influir necesariamente en la salud, no ya de la gente enfermiza si qué aun de la sana y robusta. Las toses y resfriados abundan y de accidentes y muertes repentinas también se han dado casos."
LV. 19-01-1891.

Situació atmosfèrica el dia 18 de Gener de 1891. Podem veure com la isoterma de -15ºC a 850 hPa, fet molt poc freqüent, abraça tota Catalunya.

La situació a la resta de Espanya i Europa occidental no era gaire diferent. El fred i en alguns casos la neu era la noticia arreu: "Las noticias recibidas de provincias y del extranjero acusan también un gran descenso en la temperatura.
Las comunicaciones se hacen dificilísimas á causa da la nieve que obstruye vías férreas y carreteras.
En Madrid, como puede verse en la sección telegráfica, se ha desencadenado un gran huracán.
En los Pirineos han caido grandes nevadas, obstruyendo todos los pasos: los lobos salen de sus guaridas y se han presentado en los pueblos.
Continúa nevando en La Coruna en cantidad extraordinaria.
La nevada es general, no sólo en España sino en Europa, según las últimas noticias recibidas, habiendo alcanzado hasta poblaciones donde hace años no la habían visto, lo cual ya casi es un consuelo para nosotros.
El sábado nevó en Roma, en Nápoles, donde llegó á suspenderse la circulación, en Cannes, residencia de regios tísicos, en Mascou, en Genova.
En estas y otras poblaciones el termómetro ha descendido notablemente, llegando á señalar ocho grados bajo cero en Niza, catorce en Lión y en Madrid, y diez y seis en Sanmur, donde se ha helado el Seoiria en toda su profundidad. Hasta al Africa han alcanzado los fuertes fríos del invierno actual. Según telegramas de Argelia ha nevado en muchísimos puntos de aquel territorio, y algunas caravanas salidas de Hemccen han quedado bloqueadas por la nieve cerca de Sebdau.
Menos mal si sale cierto el refrán de: año de nieves año de bienes."
LV. 19-01-1891.

El dia 18 de Gener, apart d’enregistrar una minsa precipitació en forma de neu al voltant de les 9 del matí, es mesura la temperatura mínima més baixa registrada mai a Barcelona ciutat, des de 1780 que hi han observatoris meteorològics, amb -9,6ºC a la Plaça Universitat.El fred intens mereix un article apart a La Vanguardia del dia 20 de Gener:

LA TEMPERATURA
"El día de ayer, si bien frío en extremo, no lo fue tanto como su anterior, gracias á los rayos solares que amortiguaron con su benéfico calor la intensa helada que cayó de nuevo durante la noche.
Esto no obstante el agua con que los solícitos barrenderos de la ciudad inundaron calles, ramblas y paseos durante las primeras horas de ia mañana helóse acto continuo y en algunos puntos, como en las Rondas, subsistió el hielo pese al sol que brilló durante la mayor parte dal día.
A la caida de la tarde el sol que hacía un par de horas estaba cubierto por densos vapores amortiguó el calor de sus rayos refrescando acto seguido la temperatura y empezando una nueva helada casi igual á la de los días anteriores.
A esa hora visitamos de nuevo los sitios donde los efectos del intenso frío que reina se han dejado sentír con mayor intensidad.
Las charcas, barrizales y demás sitios de las vías públicas donde en mayor ó menor cantidad se había acumulado el agua, procedente del riego ó de desagues naturales continuaban heladas.
En el Parque y frente á todos los sitios designados como sitios notables para contemplar los efectos del frio había numerosa concurrencia de gente deseosa de contemplar los caprichosos dibujos y combinaciones que el hielo les había impreso.
En el Parque aparecía helada la cascada, de la que descendían enormes carámbanos de hielo en especial junto á los vertederos resguardados del sol: el lago de la misma en sus orillas, el riachuelo en toda su extensión y el gran lago en sus cuatro quintas partes tenían su superficie conjelada de un grosor tal, que las piedras y ladrillos qua arrojaban los curiosos —pese á la vigilancia de los guardias— no podían romperlo.
A las cinco de la tarde, la barquilla del Ayuntamiento, rompiendo con garfios de hierro el hielo que lo circundaba, atracó junto al islote del caimán y sacó al caimán que en él habita, hallándolo vivo y transportándole á sitio más resguardado de la temperatura glacial que reina.
En el espacio que dejó libre la helada se paseaban y zambullían y se agitaban y hacían mil correrías los patos, anades y demás aves acuáticas que en el Parque tienen alojamiento acompañadas de gran número de similares silvestres que en el mismo se han refugiado huyendo del frío de otros lugares. Entre ellas llamaban la atención unas aves llamadas pollas marinas de rico plumaje que también se han avecindado en aquel sitio de recreo.
Las fuentes y surtidores públicos continuaron con sus fantásticos adornos de hielo; si bien de menor duración. Las matas que rodean la fuente de la Plaza de Palacio, presentaban á la caída de la tarde, curiosísimo aspecto de blancas estalactitas que descendían hasta el suelo. Los caballos tritones, los leones y geniecillos de la misma ostentaban gruesos velos de hielo hasta la taza del pilón.
La fuente de Hércules inmediata al palacio de Bellas Artes tenía el aspecto de un gran monumento de hielo.
Los cocheros de tranvías y jardineras llevaban las manos resguardadas por enormes guantes de materia que variaban desde el algodón á la piel de cabra.
Durante la noche fueron muchas las calles donde serenos y vigilantes, deponiendo antiguos odios, departian agradablemente alrededor de hogueras mayores ó menores, en especial en el Ensanche donde la anchura de las calles hace más cruda la acción de la temperatura.
Y á todo esto los termómetros públicos riéndose del frío de la gente. Numeroso público consulta día y noche el termómetro de casa Dalmau en la Rambla y el del Parque y en ellos se encuentra con que señala temperaturas incompatibles con el frío que se siente, y de que esto no es exajeración baste decir que el último, el del Parque, señalaba á las cinco de la tarde de ayer á los curiosos que soplándose los dedos la consultaban, ocho grados sobro cero, cuando la helada escarcha de las cercanías indicaba un calórico muy inferior, debido quizás á estar entre cristales y no á la acción directa del ambiente esterior.
El agua que en las casas particulares tienen en depósitos al aire libre quedó en muchos de ellos helada como también las cañerías de conducción, las cuales estallaron con la presión é inundaron pisos y terrados.
Escusado es decir que en los Mercados las hortalizas aparecían cubiertas de escarcha y que en especial en el de la Boquería donde las vendedoras están poco menos que al aire libre, el pavimento era un enorme y gratuito skating-ring.
Las pobres avecillas que sientan sus reales en los paseos públicos de la capital, tienen para consolarse del frio que sienten la compañía de roquerols avies y otros que de otras regiones han venido á la ciudad.
Las plantas de jardines públicos y particulares han sentido también ios rigurosos efectos de la temperatura, pues son muchas las que han sido victimas de la crudeza de la misma.

Las comunicaciones están interrumpidas en Francia, Austria, Hungría, Italia y Alemania á consecuencia de la gran cantidad de nieve caída.
Están helados el Ebro, Bidasoa, la mayor parte de los secundarios del Norte de España, el Loire, el Marne, el Garona, el Sena y el Ródano en Francia.
El termómetro ha descendido á 14 grados bajo cero en Burdeos, Tolosa, Lión, Setif, Nimes, Moscou, Burgos, Valladolid, Segovia y otras capitales.
En Génova por primera vez desde 1854 se ha helado por completo el puerto.
Estas noticias casi le consuelan a uno del frio que se deja sentir en esta ciudad."

Pintura amb el titol "Embarcació a vela - Veler - El hivern de 1891 al costat del mar" del pintor holandés H. W. Mesdag que ens mostra una imatge marítima d'aquell cru hivern.

Cal recordar que va ser la darrera vegada que l’Ebre es va glaçar, malgrat això no es va glaçar a Tortosa de forma uniforme sinó que van baixar grans blocs de gel pel riu segons informacions i imatges: "Les vores del riu estaven gelades, amb un gruix de glaç de 5mm. Al mig del riu el corrent arrossegava unes masses de gel de 40 a 70 cm de diàmetre, que en arribar al pont de barques es deturaren, ajuntant-se i donant la impressió que el riu era tot glaçat d’una vora a l’altra. Alguns homes s’atreviren a travessar el riu per damunt del glaç. Com que aquella barrera estampia el pont, les autoritats, en previsió de que se l’emportes feren trencar el glaç, i els blocs que en resultaren arribaren sencers fins la Cava. Les vores de l’Ebre davant Amposta es desglaçaren entre les 9 i les 10 del matí." Assaig sobre el clima de l’Aldea, en el terme de Tortosa, de Josep Vía. 1931.

Sens dubte el fred tan intens però especialment continuat, va deixar imatges que 120 anys més tard encara no s’han tornat a repetir com aquesta del Ebre amb grans blocs de gel al seu pas per Tortosa.

Tots aquests freds van acabar de forma sobtada. El dia 21 ja no era tan fred i el sol brillava, donant lloc a un ambient molt agradable, especialment en comparació amb el dies passats, però durant la tarda el vent augmenta la seva intensitat fent-se violent i provocant danys en arbres, mobiliari urbà i deixant la ciutat a les fosques: "A medida qne fué anocheciendo aumentó en impetuosidad el viento hasta convertirse en huracanado á eso de las diez.
A esa hora una ráfaga impetuosísima, ciclónica, cruzó la capital con dirección al mar, tronchando las ramas de los árboles, haciendo crugir puertas y ventanas, volteando persianas y haciendo un lio de cuantos objetos ligeros halló á su paso.
De esta hora en adelante el huracán, que ya este nombre puede dársele, aumentó en violencia é impetuosidad.
Las ráfagas se sucedían unas á otras arrollándolo todo, las ramas de los árboles en los sitios públicos y jardines, volaban por doquier, las persianas que caían con estrépito, el chocar de puertas mal cerradas, el siniestro lamento que exhalában los alambres telefónicos pulsados cual enormes cuerdas de monstruosa arpa por los dedos informes del vendabal, unida á la semi oscuridad de las calles, pues los faroles públicos estaban apagados, hacían medrosa la noche."
LV. 22-01-1891.

La mestralada va ser imponent i el canvi de massa d'aire sobtat. El mes de Gener va acabar sense més història, tot i que potser ja n'hi havia prou.

El 2 de Febrer van caure quatre flocs sense agafar durant una posta de sol espectacular: "Al día húmedo, frío y con tendencia á nevar de anteayer, siguió uno magnífico y primaveral de los mejores que se disfrutan en esta ciudad durante el mes de mayo. Lució el sol sus galas fastuosamente, sin que ni una nube ni un celaje empañara en lo más mínimo el calor de sus rayos en la intensidad de su luz.
Por esta causa los paseos viéronse concurridísimos de gente á pie y á caballo, abundando los coches abiertos que no lucieron en la festividad anterior.
Aquello de que si llueve en la fiesta de la Candelaria recrudece el frío, no será este año, al menos por ayer.
Al oscurecer gozóse en la capital de una puesta de sol bellísima, espectáculo que la naturaleza hace muchos días que nos viene proporcionando con gran contentamiento de pintores y artistas.
La de anteayer, que tuvimos ocasión de presenciarla desde el cementerio nuevo, llamó la atención de todos los que en aquel triste, pero pintoresco sitio pudieron apreciarla por el derroche de color con que se presentó.
El cielo estaba cubierto de nubes que acababan de dejar caer numerosos copos de nieve que se desacían al tocar el suelo. Pero allá lejos del horizonte tras las montañas de San Pedro Mártir por un pequeño claro que las nubes dejaron mostróse el sol como un enorme globo de fuego, tiñendo de tonos de color de sangre, las nubes, las montañas y el paisaje.
Los rayos del sol poniente al atravesar la pequeña lluvia de copos de nieve que continuaban cayendo en el horizonte opuesto, reflejaba sobre las nubes de aquel lado un original arco iris en el que dominando la nota roja hacíale parecer como una lejana columna de fuego que surgía del mar.
Las siluetas de las montañas, de las masas de arbolado, de las de edificación destacábanse como recortes negros de aristas encendidas.
La niebla que se levantaba del mar al reflejar los mil tonos que por últimos rayos del sol iban imprimiendo á todos los objetos, quedó durante largo rato de un magnífico color nacarado.
El espectáculo duró largo rato: después fueron apagándose la intensidad de los colores, desapareció el arco iris, las sombras fueron enseñoreándose de la tierra y tan sólo allá lejos, aparecían algunas nubes de color de escarlata que iban amoratándose sensiblemente y haciéndose negras del todo.
Fue un espectáculo magnífico que, como hemos dicho, se repite cada día desde hace una semana."
LV. 04-02-1891.

Aquest mes de Febrer van haver alguns dies freds la primera quinzena, es va arribar a -1,5ºC el dia 10, però la resta de Febrer va ser agradable.

El mes de Març va ser una mica més fred respecte a la mitjana climàtica de finals del segle XIX amb alguns dies primaverals alternant amb dies freds que fins i tot van deixar algunes nevades testimonials. Ja començada la primavera astronòmica, el 23 de Març, cau una nevadeta a primera hora que no agafa a la ciutat: "La temperatura continuó en descenso durante el dís de ayer, en el que volvieron á hacer su aparición abrigos que se creian relegados al reposo.
Amaneció cubierto empezando á eso de las ocho una lluvia finísima de copos de nieve que se derretían al contacto del pavimento. Durante el día continuaron los nubarrones velando el sol y tan sólo al anochecer se despejó algo la atmósfera para volver á cubrirse casi por completo de grandes y compactas nubes.
La nevada se ha extendido de la alta montaña de Cataluña á varias poblaciones del llano: el frío es general."
LV. 24-03-1891.


Entràvem a la Setmana Santa que mostraria la seva variabilitat, com podem veure ja passava fa més de un segle,doncs fins i tot la neu va aparèixer en una data tant avançada com el 28 de Març: "Por la mañana, que se presentó algo fresca, cayeron ligerisimos copos de nieve que no llegaron á formar colección digna de mentarse." LV. 29-03-1891.

I va malmetre les celebracions de la Pasqua de Resurrecció on les actuacions de les caramelles van acabar de forma sobtada: "Continuó ayer el día cubierto y frío, y por tanto triste en extremo. Podrá creerse que la naturaleza se ha retrasado este año en la organización de la mise en scene, dando colores alegres y tonos de primavera á las festividades del jueves y viernes santo y decorando con colores fúnebres, y matices pálidos y cenicientos la Pascua de Resurrección.
La poética tradición de las caramellas, como adelantamos ayer, se resintió de las humoradas de marzo, viéndose las alegres comitivas sorprendidas á mitad de sus paseos con una lluvia con horrores de chaparrón que duró hasta las dos de la madrugada.
La lluvia, por de contado, disolvió á coristas y curiosos: algunos se refugiaron en los cafés, otros en los pórticos de la plaza Real y la mayoría se disolvieron molestos y malhumorados.
Al cesar la lluvia, los que habían tenido paciencia para esperar, reanudaron sus excursiones resonando hasta el alba por distintos ángulos de la ciudad los alegres sones de las caramellas.
La mañana, como hemos dicho, se presentó húmeda y nublada, con gran desesperación de los fondistas de las afueras que hacen su agosto en estas festividades, pues amenazaba lluvia a cada instante.
Los aficionados á toros temieron también por su fiesta favorita, pues circularon rumores de que se suspendería la corrida por el mal estado del piso de la Plaza.
Afortunadamente para todos, el horizonte empezó á despejarse, el sol á media tarde se dejó ver aunque algo velado por ligeros vapores, que se despejaron por completo al anochecer haciendo presagiar para hoy un buen día de Pascuas. Así sea."
LV. 30-03-1891.

Així acaba aquest hivern, un dels més freds del segle XIX, amb onades de fred històriques, que també es presentaren fora de la temporada estricta de fred i que allargà l'ambient hivernal durant gairebé cinc mesos.



Les imatges de Barcelona que apareixen en aquest tema pertanyen al exemplar de La Il·lustració Catalana aparegut el 31 d'octubre de 1890 i que lloava la figura del recentment desaparegut alcalde de la ciutat, Sr. Rius i Taulet.