Aquells episodis en que tothom parlava del temps que feia.





divendres, 27 de gener del 2012

Gener de 1834. Cal refiar-se dels pronòstics?

Cal refiar-se dels pronòstics del temps? Cada cop són més acurats i són més fiables però cal anar en compte i saber que petits matisos poden fer canviar previsions a curt termini, tot això sabent que el nostre coneixement de la dinàmica atmosfèrica no és perfecte.

Buscant a la hemeroteca de l'Arxiu Municipal de Història de Barcelona i fullejant el Diario de Barcelona, em vaig trobar una carta al director, publicada el 1 de Febrer de 1834, que em va fer somriure pensant en molts d'aquells que actualment estan més pendents de les previsions dels models meteorològics que del que passa en la realitat, arribant a l'absurd de qüestionar la realitat perquè no compleix el que deien els models.


Cal dir que el lector que va escriure la següent carta parla dels pronòstics que a primers d'any publicava el Diario de Barcelona en una mena de calendari que avui podríem assimilar amb el conegut Calendario Zaragozano o les Cabañuelas que actualment sabem que tenen una fiabilitat nul·la però que fa dos segles, i més si anava avalat per un diari de prestigi, la gent hi parava atenció.

Ara riem del pobre infeliç i del seu ridícul però pensem com ens veuran d'aquí a 200 anys si poden llegir alguns articles publicats en premsa o algunes opinions inserides en fòrums:


"Ah si yo hubiese dado crédito á su Diario, Sr. Editor! Cierto no me hubiera sucedido el chasco que me ha acaecido estos dias. Pero á lo hecho no hay remedio.

Fué el caso que quiso la mala fortuna que estando solo en casa al anochecer de uno de los primeros dias de este año arreglando los papeles de m mesa me viniese a las manos un periódico, y leyéndolo topé con un pronóstico de las afecciones atmosféricas que tendremos durante el mismo. El año anterior lo habia ya leido, y noté tambien la contienda que se movió con ello, mas no hice caso n entendí la menor cosa, porque para mi la astronomía es cosa del otro mundo, y disputas en estas ciencias es á mi inteligencia como si hablaran en griego; pero este año el encontrarme en los mismos dias que comprendia aquel pronóstico y mi natural curiosidad me impulsaron á observarlo.

Cabalito, dije entre mi, no puede venir mas á pelo, pues soy amigo de saber lo futuro; y así no dejaré de darle una ojeada diariamente para saber de antemano que vestido he de ponerme. Efectivamente todos los dias mi primera diligencia al levantarme era mirar la funcion del teatro y el pronóstico del tiempo; y estábamos ya en el dia 25 último cuando habia reparado que la mayor parte de los pronósticos no se verificaban muy cabales; y he aquí que discurriendo sobre esto leo en aquel cálculo: dia 25 de enero: lluvia cierta y nieve en las montañas: 26 id. El de hoy no faltarà, me dije á mismo, pues me lo aseguran de cierto: venga un paraguas, pues aunque no se ve nube alguna, tal vez esta lluvia vendrà repentinamente, y en un momento pueden llegar las nubes (que ya estarán por el camino) y tener el agua encima.

Salgo de casa muy satisfecho con mi paraguas aguardando por momentos el chaparron sin hacer caso de la risa que causaba en la gente el verme por las calles de aquel modo en tiempo tan sereno; y lo cierto es que volví á casa tan enjuto como habia salido. Lo mismo sucedió el dia 26. Pasmado quedé al ver que no habia llovido, sin atinar como podia faltar una cosa tan cierta, y leyendo con mas atencion aquel cálculo por parecerme que yo debia de haberme equivocado, hallé en la testera del pronóstico que no debia estrañarse si este se verificaba con uno ó dos dias de diferencia. Ya está entendido, dije en mi interior, si el cálculo se verifica dos dias despues serán el 27 y 28 en lugar de 25 y 26 los dias en que corresponde la lluvia.

Anduve cargado con el paraguas sin fruto todo el dia 27. Llegó por fin el 28 en que infaliblemente debía llover. Salí tambien con mi paraguas, y en llegando al anochecer viéndome ya el agua encima no vacilé en abrirlo aguardando por instantes la tempestad. Aquí es el caso, y fortuna que anduve por calles estraviadas, sino creo que me hubieran apedreado; tal era la risa que escitaba en los que me encontraban. Los muchachos iban tras de mi; el uno me llamaba loco; otro decia: Dios nos mantenga el juicio, y el que me hacia mas favor creía que era una humorada ó que habia hecho una apuesta.

Quiso la casualdad que diese con mi amigo Leonardo, el cual santigüándose me dijo:

- Hombre estas sin seso, adonde vas con el paraguas abierto?

- Bella pregunta! Pues no va a llover? Dije yo.

- Tu estas soñando, amigo: ¿no observas que sereno está el cielo mas de qunce dias ha, que jamás se ha visto mejor invierno que este, que parece que estamos en primavera, que no hace frio, ni viento, ni hay la mas leve señal de lluvia?

- Bien, pero yo sé de cierto que hoy ha de llover; porque::: no te acuerdas de aquel pronóstico que te enseñé algunos meses atrás?

- Y bien, ¿que dice?

- Cómo qué dice? No es cosa: que hoy llueve, y aun mas que dice cierto.

- Pero si no hay señales de lluvia?

- Y que mas señales sino que aquel cálculo lo dice? Para estamparlo en letra de molde, á buen seguro irán con pies de plomo.

- Ello será lo que fuere; mas yo te aconsejo que recojas el paraguas y te vengas conmigo, no sea caso que te conduzcan á dormir á la casa de locos, y que en adelante no dando asenso á vanas predicciones en que no han dejado de incurrir hombres de talento, no salgas con el paraguas hasta que veas que está lloviendo ó muy próximo á ello, que es el pronóstico mas cierto que te puede dar un amigo.

En esto estábamos ya los dos rodeados de gente y en particular de una infinidad de muchachos burlándose de mi, cual se ponia debajo del paraguas, cual pedia una capa para guardarse del agua; y mi amigo viendo aquella baraunda y aprovechándose de la confusion en que me habian puesto sus razones y tanta gente como acudió á nuestro alrededor, me cerró el paraguas, y cogiendome del brazo me acompañó bonitamente hasta mi casa con toda la turba de muchachos que hasta la puerta no me dejaron.

Era tal mi preocupacion que todavía en mi casa salia cada rato á la ventana para observar si llovia, hasta que dieron las doce de la noche hora en que ya no habia mas recurso. Entónces fué cuando acabé de desengañarme, y recorrí en mi imaginacion lo que habia hecho, y lo que me acababa de suceder, y la burla, y los muchachos y el encuentro de mi amigo que me libró de que acabáran de tenerme por loco.

Este es el caso que me acaeció el dia 28 de enero de 1834.

Yo desdichado de mi no entiendo pelota en atracciones, ni me meto en órbitas, densidades, masas, elipses ni cosa que se les parezca: mi padre me enseñó á leer y escribir, un poco de gramàtica castellana, y un si es no es de la latina: creo de las ciencias naturales lo que me demuestran los sentidos: la esperiencia es en todas las cosas mi única guia. Ahora esta me ha enseñado que tenian mas que sobrada razon los escritores que el año anterior impugnaban en este Diario eso de pronósticos; pero yo no hice entónces caso de aquellos: aun digo mas, sin el menor escrúpulo creí dichos pronósticos viendo la energía con que se pretendia defenderlos, y como no entiendo palabra en ciencias ni cosa que huela á ello, casi llegué á figurarme que eran patochadas lo que defendian los impugnadores de aquel cálculo como dijeron los otros.

Cáspita! Y que mas patochada que asegurar una cosa falsa? Y como diablos no han hecho venir la lluvia para salr de la responsabilidad en que se constituyeron con aquel vaticinio? Buena guia habrán tenido los navegantes que hayan arreglado los viajes con dicho cálculo. Lo cierto es que fué invisible como sucede con muchos eclipses: y aun no hablo de la nieve en las montañas, porque tal vez querrá decir en los Pirineos y en los Alpes ó en otras montañas en las que acostumbra haberla todos los inviernos.

De hoy mas me rio de adivinanzas que se hayan de escudriñar por entre los cuernos de la luna, y no hago el menor caso de cuantos cálculos ciertos ó inciertos puedan ofrecérseme; pues si esto sucede con los ciertos ¿que tal saldran los inciertos? Y para que este caso sirva de advertencia á otros, y puedan seguir todos el consejo de mi amigo que es verdaderamente cierto, he puesto mano á la pluma, sin que se deba estrañar que meta el pie en materias astronómicas no entendiendo un pelo de esta ciencia, pues para referir sencillamente un caso tan cierto como el que ha pasado basta.

Un cualquiera."

dijous, 12 de gener del 2012

Hivern 1829-30. Fred i revolució.

La primera meitat del segle XIX és un període molt convuls en molts aspectes. Com explica Ramon Arnabat en l'estudi La revolució liberal a Barcelona. Política de classes i classes de política, publicat als Quaderns d'Història: "Entre 1808 i 1868 es produí a Barcelona i arreu del país un complex procés que portà d’un sistema polític absolutista a un altre de liberal, com a culminació d’un procés més llarg que havia iniciat la transformació d’una economia senyorial a una economia capitalista –i industrial en el cas de la ciutat–, i d’una societat estamental a una societat de classes. Aquest procés comportava una revolució a termini mitjà, la revolució burgesa (domini de les relacions socials capitalistes a nivell econòmic i de la burgesia a nivell social), i una revolució a curt termini, la revolució liberal (implantació d’un sistema polític liberal)."

El final de la dècada de 1820 porta una sèrie de revoltes contra el govern absolutista, encarnat per Ferran VII, que havia instaurat una política de repressió que xocava contra una moviment liberal que, desfermat amb la Revolució Francesa, havia calat fons tant en la burgesia com en la població en general. Així entre 1827 i 1828 te lloc la revolta dels Malcontents, que seria el precedent de les guerres carlistes. Tot aquest procés revolucionari abasta tot l'àmbit europeu amb la Revolució de 1830 o de Les Tres Glorioses.

L'any 1830, Barcelona era una ciutat en creixement continu que s'acostava als 150.000 habitants i que rebia immigrants atrets per les oportunitats de treball. En poques dècades es van ocupar els camps del Raval per habitatges provocant una densitat de població molt alta en una ciutat encara encerclada per les muralles.

Gravat de 1830, publicat a Fotosdebarcelona.com, amb una vista de Barcelona des del turó del Carmel on es pot veure l'atapeïment urbà envoltat dels camps del que més endavant seria l'Eixample.

Tot aquest període revolucionari va venir emmarcat en uns anys, meteorològicament parlant, bastant frescs i podríem dir que el punt d'inflexió va ser el hivern de 1829 a 1830 que serà recordat com un dels més freds dels darrers segles i que va afectar a tota Espanya provocant pèrdues als conreus de taronja a Alacant i a les plantacions de cultius tropicals a Andalusia. Font Tullot, al llibre Historia del Clima en España, ens fa una anotació respecte als hiverns d'aleshores: "Es interesante observar la importancia que en esa época tenían los cultivos tropicales en el litoral mediterráneo meridional (café, plátano, algodón, chirimoya y caña de azucar), sin que se dispusiese de las protecciones de plástico como ocurre hoy en día. Ello demuestra que a pesar de las ocasionales pérdidas de las cosechas por los fríos, la frecuencia de los inviernos templados superaba a la de los fríos, en medida suficiente para que tales cultivos fuesen rentables, lo que concuerda con la recuperación térmica general de los siglos XVIII y XIX que, con los inevitables altibajos, siguió a la Pequeña Edad Glacial." Pàg. 109.

La tardor presenta temperatures dins de mitjana climàtica de la època, fins i tot més suau del que acostumava amb uns episodis de pluges torrencials a l'Octubre que causen inundacions a molts indrets de la costa i prelitoral català.

El fred hivern que s’acosta ensenya les seves urpes amb una onada de fred el 18 de Novembre. El cel seré i l’ambient sec no son obstacles perquè les temperatures caiguin de forma prematura a valors de rigorós hivern entre el 18 i el 20 amb màximes a Barcelona ciutat de només 5ºC i mínimes de poc més de +1ºC. Passada l’onada de fred, les temperatures tornen a valors normals amb oscil·lacions poc ressenyables.

No hi ha cap noticia meteorològica fins el 20 de Desembre quan l’ambient es torna molt fred amb temperatures entre 3ºC i 5ºC i pluges o plugims que la nit i matinada del 21 al 22 de Desembre podrien ser en forma de neu o aiguaneu a Collserola ja que a les 7 del matí del dia 22 plou amb 4,1ºC a Barcelona ciutat.

El fred s’instal•la a Barcelona i el 24 de Desembre torna a plovisquejar amb una temperatura força freda a les 2 de la tarda de 5,1ºC a la ciutat. La temperatura, lluny de remuntar, segueix baixant i el dia de Sant Esteve, 26 de Desembre, comença a nevar de matinada i continua part del matí. La temperatura no passa de 3ºC en tot el dia. De nit el cel queda seré afavorint el refredament nocturn i posant en evidència l’origen continental de l’advecció. El dia 27 s’aixeca el dia amb una forta glaçada i en prou feines passa de 1,5ºC durant el dia. De nit ja torna a glaçar. La onada de fred i l’ambient seré donen uns dies gèlids fins final d’any i cal fer notar que a Barcelona ciutat les temperatures van estar sota zero entre la tarda del 27 de Desembre i el migdia del dia 30. Més de 60 hores glaçant, circumstància insòlita a Barcelona i que només les grans adveccions fredes han provocat.

Les temperatures d’aquella setmana son les següents:

Cal destacar que aquestes no son màximes ni mínimes sinó temperatures a les hores de la observació. La mínima de l’episodi a Barcelona va ser de -4,5ºC el dia 29, que representava la temperatura més baixa mesurada mai a Barcelona des del inici de les observacions el Gener de 1780. El fred molt intens era evident i és fàcil suposar que al Tibidabo es deuria baixar àmpliament dels 5 graus sota zero. Per acabar el mes, una massa d’aire més humit i lleugerament més temperat deixa una nevada durant el dia 31 de Desembre. No hi han informacions de que fos una nevada destacable però gairebé segur que va agafar al terra.

Com ja he comentat, la onada de fred va afectar de forma gairebé general a la Península i de forma més contundent a la façana mediterrània. Al País Valencià les pèrdues de les collites de cítrics son gairebé generals i els danys als arbres son molt importants, situació que també es dona al Maresme, llavors amb molts cultius de tarongers. A Tarragona hi han informacions de una mínima de -6ºC i de gel al Francolí i, fins i tot, a la mateixa platja. A Tortosa es treu el pont de barques per haver començat a glaçar-se l’Ebre. Fins i tot a l’actual Costa del Sol els danys als cultius tropicals són importants a la població d’Almuñecar.

La onada de fred que va començar pels volts de Nadal de 1829 segueix amb força durant gran part del mes de Gener. Els primers dies son molt freds amb màximes que en prou feines arriben als 5ºC i les mínimes al voltant de 0ºC. El cel seré o amb pocs núvols delata l’origen de la massa d’aire extremadament fred que envaeix Catalunya com a una advecció àrtica continental, vulgarment coneguda com onada de fred siberià.

A partir de Reis la temperatura puja un parell de graus en conjunt però una nova glopada freda entra el dia 10 de Gener fa caure el termòmetre un altre cop sota zero. El dia més fred és el 14 de Gener quan el Dr. Pere Vieta anota a les 7 del matí -1,5ºC a la casa Brusi, seu del Diari de Barcelona, al centre de Barcelona. El mateix dia a les 2 de la tarda estan a 1,9ºC i per la nit el gel domina el panorama, igual que al dia següent. Sempre el cel clar acompanya aquest ambient glacial.

Les noticies que arriben de la resta de Catalunya i de França dels efectes de l’intens fred ens parlen de morts a molts llocs, especialment soldats de guàrdia i pagesos, i altres circumstàncies menys luctuoses com és el congelació d’aliments dins dels rebosts (pa, vi, carn i altres), fins i tot el riu Roine es glaça prop de la seva desembocadura, cosa que no passava des de feia 30 anys, segons el Diari de Barcelona. El fred continua durant tot el mes de Gener, tot i que no tan contundent, fins el dia 22 quan, per primer cop en tot el mes, es supera el llindar dels 7ºC i les temperatures, segons les mitjanes de la època, comencen a normalitzar-se. La causa és l’arribada d’una massa d’aire temperada i humida amb vents més meridionals i pluges. Aquest ambient es manté fins a finals de mes quan arriba una nova onada de fred i, en aquest cas, amb neu abundant.

Estampa del mercat ambulant que s'establia a la plaça Nova, a tocar de la Catedral, als voltants de 1825. Imatge extreta de la Cartoteca Digital de l'ICC.

Com deia, el darrer dia de Gener de 1830 les temperatures acusen una forta baixada durant el dia però és el dia 1 de Febrer quan es cobreix el cel i arriba la neu per posar la rúbrica a un hivern memorable pels qui els agrada el fred.... que en aquella època no eren molts.

El Diari de Barcelona del dia 3 ens fa la crònica de la nevada: "En la tarde del día 1 de este mes durante el espacio de unas cuatro horas nevó con bastante abundancia. A las 11 y media de la noche se dejaron ver en la noche grupos muy blancos y en seguida empezó á caer un denso granizo de bastante volumen. A las 12 se oyó un horroroso trueno al cual siguió otra granizada y otros truenos poco ruidosos, y luego volvió á nevar con bastante fuerza, habiendo durado hasta las 6 de la mañana de ayer, en cuyo día, á escepción de algunos intervalos, ha granizado y nevado sucesivamente hasta las 5, pero con suavidad". Durant l’episodi que narra la temperatura va oscil•lar entre els 0 i els 2 graus centígrads.

La nit del 2 de Febrer va asserenar-se i la glaçada del dia 3 va ser contundent ja que a les 7 del matí hi havia -1,5ºC, fet que va ajudar a mantenir la neu caiguda. Però l’episodi de neu no acaba aquí i és que el mateix dia 3 de Febrer, al vespre o la nit, torna a nevar, neu que segueix caient potser amb intermitències i malgrat no disposar d’informacions de gruixos de ben segur que s’afegia a la neu acumulada els dies anteriors. La nevada segueix fins la tarda del dia 4 de Febrer.

La nevada va trasbalsar la vida de la ciutat. La retirada de la neu dels terrats per evitar que el pes pogués ensorrar els edificis era un problema pels que caminaven pel carrer, doncs la caiguda d'algun bloc de neu compactada representava un perill, i les acumulacions de neu evitaven el pas de carros i carrets pels estrets carrers de Barcelona. Per altra banda el llançament de boles de neu pot fer gaudir d'una estona agradable però pot esdevenir en una activitat molesta pels que no hi participen.

Per aquests motius les autoritats es veuen obligades a controlar les circumstàncies atípiques que s'estan vivint de manera que el Diari de Barcelona escriu en primera pàgina una ordenança de l’ajuntament: "Las repetidas desgracias que han ocasionado la caida de canelones, vulgo caramells, y el amontonamiento que algunos vecinos han hecho en medio de la calle, de la nieve que han estraido de los terrados y zaguanes de sus casas, en contravencion á los bandos de policia, han llamado la atención del Escmo. Ayuntamiento, y precisado á tomar una medida general no solo para evitar tamañas desgracias siempre que ocurra un invierno como el presente, si que también para que las calles puedan transitarse con la más posible comodidad, y que queden libres de las nieves, y del barro que estas ocasionan permaneciendo en ellas largo tiempo...." i emet una sèrie de normes d’obligat compliment.

El fred intens va seguir un parell de dies més i el dia 7, de forma ràpida, una nova massa d’aire fa pujar les temperatures als valors normals de Febrer, acabant així un dels hiverns més freds del segle XIX.

Pati de monestir en la neu, del pintor alemany Karl Friedrich Lessing. La pintura és de 1830 durant aquell fred hivern.

Per situar degudament el hivern de 1829-1830 cal anar a les dades. La sèrie de temperatures més llarga del mon és la de l'Anglaterra Central (cliqueu per la gràfica) iniciada el 1659. En aquesta regió europea, aquest hivern no destaca de forma clara tot i ser un dels que la mitjana és bastant baixa. En canvi, a Barcelona, amb dades des de 1780, és el hivern més fred de la primera sèrie de temperatures (1780-1834) presentada pel Dr. Agustí Yañez.

La mitjana d'aquest hivern va ser de 6,9ºC quan la mitjana hivernal de 1780-1834 va ser de 10,1ºC, superant per molt al segon hivern de la sèrie que és el de 1807-1808 amb 8,1ºC. Si la comparació la fem amb totes les dades disponibles de Barcelona fins als nostres dies, el hivern de 1829-1830 és el segon més fred des que es prenen dades, només superat pel de 1890-1891, del qual ja he parlat en un tema d'aquest bloc.

Fred i revolució, dues paraules que moltes vegades a la història han anat juntes.

dimecres, 4 de gener del 2012

Octubre de 1850. Atmosfera traïdora.

La passió per volar és inherent als homes des que el primer humà va aixecar la vista al cel, per tant, buscant per la història de la aeronàutica trobem molts tipus d'enginys per poder moure's per sobre de la terra. A finals del segle XVIII els germans Montgolfier es van convertir en celebritats amb el seu globus aerostàtic d'aire calent amb la exhibició el 4 de Juny de 1783 a Annonay, la seva vila natal, del primer enlairament històricament reconegut d'un globus no tripulat.

L'èxit els va portar a fer demostracions publiques arreu d'Europa i així el mes de Gener de 1784 van fer probes d'enlairament a Barcelona envoltats de molta expectació. Durant diversos dies des del 15 de Gener de 1784 hi han diversos intents amb la "Gran maquina aerostatica", en paraules del Baró de Maldà, de les quals el noble català ens explica al seu dietari Calaix de sastre dient que la causa de que no pugui pujar és el vent fort de ponent que bufa aquests dies a la capital catalana. Finalment aconsegueixen enlairar-lo el 30 de Gener a les vuit del matí.

Quadre de Antonio Carnicero de l'enlairament d'un globus Montgolfier a Aranjuez el mes de Juny de 1784. El globus és idèntic al que van veure els barcelonins uns mesos abans.

Aquesta fita va marcar la recerca en el camp de la aerostàtica durant el segle XIX. Per aquest motiu, molts intrèpids van arriscar-se amb vols que no sempre van acabar de la millor manera. Tot seguit us porto la crònica, podríem dir malson, d'un d'aquests pioners, el Sr. Orlandi que degut a una atmosfera molt revoltada amb canvis de vent sobtats va estar a punt de perdre la vida quan el seu globus va caure al mar enfront de la costa de Badalona el dia 27 d'Octubre de 1850.

La noticia va ser publicada al Diario de Barcelona dos dies més tard, el dia 29 d'Octubre, quan se'l va localitzar:

"Hasta ayer por la mañana no se tuvo noticia cierta del paradero del intrépido aereonauta señor Orlandi.—La Providenció le salvó de una muerte que parecía casi inevitable, despues de haber luchado con toda clase de peligros, pues en poco estuvo que no pereciese en lugar desconocido y sin auxilio humano, como el infortunado Mr. Arban. Contra todo lo que se aseguraba, y contra todas las conjeturas de probabilidad, su globo vino á caer, segun su cálculo, sobre unas dos millas mar á dentro, á alguna distancia de frente la playa de Badalona.

Segun relacion de una persona respetable amiga del señor Orlandi y que ayer le estuvo acompañando durante toda la tarde, el globo llegó hasta colocarse sobre las montañas de Vallvidrera; pero envuelto despues en la densa nube que le ocultó de la vista de la multitud, empezó para el osado viagero una série de espantosos sufrimientos. Su rostro y toda la ropa que llevaba puesta se cubrieron de una gruesa capa de nieve, mientras que un fuerte granizo, acompañado de relampagos, le molestaba de continuo.

L'enlairament de globus durant el segle XIX eren tot un espectacle a tot arreu.

Probó de ir ascendiendo y sobre la nube vió otra vez el sol, pero observando que cambiaba el viento en la direccion del sudoeste, y que aquella habia cobrado una gran estension, resolvio hacer uso de la válvula para caer sobre la tierra, que no podia absolutamente distinguir.

El viento le arrastraba con una rapidez estraordinaria, y aunque el descenso era muy veloz, vino á caer dentro del agua, quedando completamente sumergido entre las olas por un breve instante, pero agarrado de las cuerdas del globo, pudo apoyarse en el mismo, luchando con crueles angustias.—El creia haber distinguido no lejos del punto en que se hallaba un vapor y alguna otra embarcacion, pero pronto se convencio que por lo alterado de la mar no era fácil que esperase socorro por aquella parte.

Una, dos, tres, cuatro horas se pasaron de una ansiedad que rayaba en la desesperacion. Milagrosamente las mismas olas, que cada vez cobraban mayor embrabecimieato le arrojaron á la vecina orilla á eso de las diez de la noche.—Toda la maquinaria y aparato estaba completamente destruido; pero el globo seguía aun intacto, y él, un hombre solo, con las piernas dentro del agua, hacia esfuerzos sobrehumanos para salvar el resto de toda su fortuna y que le costaba unos tres mil duros. Pero quiso la fatalidad que así como un golpe de mar lo había tirado á la playa, otro golpe igual se llevó tras sí el globo sin que aya vuelto á aparecer.

El señor Orlandi permanecio largo rato tendido sobre la arena, estenuado por el frio, la agitacion y las imponderables fatigas que había tenido que soportar.—Cuando recobró algun tanto de aliento, se levantó como pudo, y á tientas se encaminó por el primer sendero que le deparaba la casualidad en busca de un albergue en donde pasar la noche.

Empero habia ya caminado cosa de una milla sin lograr su objeto, cuando los ladridos de un perro le hicieron presentir que no estaba léjos de alguna habitacion.—El perro pertenecía á un carabinero, quien al principio le tomaba por un contrabandista, y le dió el «quién vive» preparando su arma.

Globus aerostàtic enlairat l'any 1856 pel físic i matemàtic francès Adolphe Ganot.

Por fortuna la voz conmovida del señor Orlandi, le dió á comprender que no era un defraudador de los derechos de la Hacienda, sino una persona victima de fatal desgracia.—Reconociole por el hombre del globo, condoliose de su situacion y le acompañó á una casilla del resguardo, en donde él mismo y sus compañeros le socorrieron, y despues le acompañaron hasta Badalona.

En esta villa se le proporcionó ropa y un cómodo hospedaje, pero a pesar de todos los buenos cuidados que se le prodigaron, el señor Orlandi no pudo entrar en calor hasta ayer por la mañana, en que dió aviso á sus amigos de que pasasen á buscarle.

El señor Orlandi seguia ayer noche en esta ciudad bastante indispuesto, pero no presenta síntoma alguno alarmante. Aunque de avanzada edad, tiene presencia de espíritu y es muy robusto. Los brazos y alguna parte de su cuerpo estaban, segun se nos aseguró, muy acardenalados.

Los consuelos de la amistad, sin embargo, podian á duras penas templar el amargo desconsuelo de que se hallaba poseido. Es ciertamente una situacion bien lastimosa la de ese hombre á quien acompaña una antigua celebridad, la de verse espuesto á los mas espantosos percances, despues de haber emprendido su viage sin poder realizar de mucho los crecidos gastos que este le ocasionaba, y para colmo de infortunio perder de un soplo su fortuna con la desaparicion del globo.

Compadecemos de todas veras su triste y dolorosa posicion. La atmósfera de Barcelona es de mal sino para los aereonautas. ¿Quién querrá ahora emprender nuevas ascensiones á la vista de las murallas de esta capital, al recordar la desaparicion de Mr. Arban, y los lamentables contratiempos de que acaba de ser juguete el señor Orlandi?"

dissabte, 24 de desembre del 2011

1779. Un any de llamps i centelles.

Corria l'any 1779. Barcelona era una ciutat en franca expansió, després de la recessió que va representar el Decret de Nova Planta de 1714 i gracies a la possibilitat de comerç amb Amèrica, que va permetre Carles III, circumstància que va fer aparèixer una nova classe de comerciants anomenats indians que es van fer rics important i exportant productes. Vi, licors i fruits secs viatjaven a Amèrica i cafè, cacau, tabac, sucre o cotó arribaven als ports catalans.

Fins el segle XV la ciutat amurallada de Barcelona anava del Rec Comtal fins a la Rambla. El segle següent es va construir la muralla del Raval que protegia el terreny que anava de la Rambla fins Montjuïc, ocupat per hortes i llacunes insalubres, de les inundacions provocades per les diferents rieres que baixaven del Pla de Barcelona cap al mar. En aquell indret, que avui coneixem com el Raval, s'hi van edificar una sèrie de edificis de caire religiós però a la primera meitat del segle XVIII no hi vivia ningú. La historiadora Montserrat Rumbau al seu llibre La Barcelona de fa 200 anys ens descriu el Raval: "Una zona deshabitada, excepte per la presència de convents, esglésies i hospitals. Predominaven els camps i els horts. (…) El Raval és un indret amb molts canals i molta aigua, i resulta molt fangós." En aquest article de La Vanguardia podem veure com era la Rambla i el Raval fins el segle XVIII.

Plànol de 1706 on és visible la vella muralla de la Rambla que va anar desapareixent durant el segle XVIII per donar pas al Passeig que coneixem actualment.

Finalment, el 1776 la màxima autoritat militar catalana, el Capità General Marqués de la Mina, va projectar convertir la Rambla en un passeig ample per l'ús i gaudi dels barcelonins. El Baró de Maldà (1746-1819) ho va viure en primera persona i mitjançant el seu manuscrit "Calaix de sastre" podem consultar la evolució de la urbanització de la Rambla.

Com no hi havien diaris encara a Barcelona, el Diari de Barcelona començaria a publicar-se el 1792, les noticies que donava el Baró de Maldà són com una mena de crònica. Així, durant 1779 ens va explicant diferents coses que succeeixen tant a la ciutat com al mon: "Dia primer de Quaresma Dimecres de Cendra y dia 17 de Febrer de 1779, se ha comensát á plantár en la Rambla los arbres olms en los sots quedaban yá fets dos mesos havia y avuy dia 26 quedan yá posats los mes, á un costat y altre de la rambla á dos filas, fentsi anâr la aigua per son riego mediant un conducto en el torreón contigo al pés de la palla." Dies més tard continuen els treballs: "... se van plantant los arbres faltan desde las Comedias fins á las Atarasanas."

En la relació de noticies i cròniques que ens porta Rafael Amat i de Cortada, les referències meteorològiques són abundants i les descripcions, acurades. Per tant, sabem que les processons de divendres sant de aquell 1779, tant la del matí com la de la tarda, es suspenen degut a que és un dia de pluja continuada. Però en una època en la que les processons religioses eren d'allò més habituals, la probabilitat de que la pluja afectés directament a les cerimònies era molt alta. I no només per quedar xops si no pel fang dels carrers que dificulta el caminar. Al mes de Juny dues celebracions importants també van patir ajornaments: "Lo dia de Corpus (4 de Juny) se suspengué en est any de 1779 ferse la profesó de la Cathredál per la pluja de la tarde, ni tampoch lo endemá divendres per tal destorb y fanch dels carrers, la que se feu disabte, respecte donar un poch de lloch lo temps, be que se ennubolá al voler eixir la Custodia de la Seu; no obstant isquè la profesó y se conclogué."

Gravat del Convent del Carme a principis del segle XIX.

"Dia 13 de Juny de 1779; Sant Antoni de Padua, amanesqué molt lobrego per lo molt tempestuós ab trons , llamps, pedra y pluja; durá lo temporal desde dos quarts de 6 del dematí fins a deu horas del mateix matí, haventse després una centella á 2 quarts de 7 sobre los dos convents de Monjas mínimas y del Carme. En lo primer no feu mes que pasar per lo cor de las monjas y nols feu dany, pero si en la iglesia del Carme, que baxá el llamp per lo forat de la corda de la campaneta, en la peza tenen los religiosos, inmediata al cor, nomenada De Profundis; desquiciá los bancs, no tocant a la imatge hi ha en ella del Ecce Homo, rompé las vidrieras de dalt (segons se digué), y baixá lo llamp a la iglesia, á la capella de la Divina Pastora, esquerdà a un confesionari de la vora de la dita capella, y assombrá a molts, havent ferit de tres donas asombradas á una cunyada del Doctor Coll, vicari del Pi. Finalment cessà (gracias a Deu) la tempestat y donà lloch, haventse serenat un poch lo temps, per poderse fer en la tarde la profesó de Sant Antoni..."

El convent i l'església del Carme, a que es refereix el Baró de Maldà i on la tempesta va provocar danys, ja no existeix. Durant la Guerra del Francès (1808-1814) va ser saquejat per part dels invasors. El 1835, després de la Desamortització de Mendizabal, el convent fou assaltat i molts religiosos van morir, l’església va quedar totalment cremada tot i que el convent va patir pocs danys però la comunitat es va dispersar. El 1838 l’Ajuntament se'n va fer càrrec dels edificis que els va utilitzar per instal·lar-hi la Universitat, fins que aquesta es va traslladar el 1872 al nou edifici de Elies Rogent a l'actual Plaça Universitat. Els edificis foren venuts i el 1874 es van enderrocar les construccions. El solar es va urbanitzar però queda el nom del carrer del Carme.

Aquesta seria la situació del convent superposat a un plànol actual.

Un fet històric europeu que va començar aquest any va ser el setge de Gibraltar i la Conquesta de Menorca després de la signatura del Tractat d'Aranjuez pel qual Espanya entrava en la Guerra de la Independència dels Estats Units contra Anglaterra. El Baró de Maldà explica la mobilització que això va suposar per les tropes destacades a Barcelona: "Per fi haventse declarada la Guerra entre los Inglesos, la Franza, y ultimament forzada també la España, ha vingut per lo correu del extraordinari dia 26 de Juny de 1779, ordre per marchár luego, quatre batallons de Guardias, dos de españolas y altres dos de valonas, per anár al Camp de Gibraltár, afí de sitiar á aquella ciutat y fortalesa inexpugnable, per lo molt fortificada queda, intentant los nostres pendrerla dels Inglesos, que la tenen desde lo any 1708, y haventho probát los españols lo any 1705, yá no pogueren lográr lo fi de apoderarse de aquella plaza, y ara van alli, á formar un cordó la Infanteria, y los vaxells dels departament de Cadiz y del Ferrol circuhintla per már."

Les obres de la Rambla van continuant a bon ritme: "Dia 12 de Juliol.... Se ván posant padrisos á un y altre costát de la Rambla en los camins dels Arbres desde mitg Juliol fins vuy en dia." I una bona noticia per a la seguretat de la gent que te que moure's per la ciutat durant la nit i és que hi haurà il·luminació als carrers durant tot l'any: "Ha exit ordre, que tot lo any cremían los Fanals en los carrers, Plazas y travesías de esta ciutat, lo que abans sols se practicaba dins los 6 mesos de Yvern, no haventhi Lluna, que se estalvía tant hivern com estiu el ferlos cremár." Malgrat la millora, tot te un cost que assumirà com sempre el ciutadà: "Desde primér de Agost de 1779 quedan encesos los Fanals de la ciutát per ordre de la Cort, conforme allí se practica tot lo any per la mayor comoditat de la gent, haventse aumentát per est fi algo lo preu de la carn, quedant tothom content de semblant providencia."

Vista de Barcelona a finals del segle XVIII.

Si un fenomen meteorològic impressiona al Baró de Maldà són les tempestes. Els adjectius que utilitza són els de una persona atemorida, especialment pels llamps. El dia 25 d’Agost de 1779 cau sobre Barcelona una nova tempesta d'estiu: ".... y en la tarde sobre de la ciutat de Barcelona y camps vehins, ha comensát á 2 horas un espantós temporal de llamps y trons, be que escasa la pluja, y pedra, la que no feu dany, emperó si algunas centellas, que caygueren en varios paratges de la ciutat que tenían á tothom consternat durant la furiosa tempestat. No feren mal (Gracias a Deu) á persona alguna..." i fa una relació del diferents danys que han provocat els llamps a gairebé tots els barris de Barcelona, acabant amb una reflexió d'un home de profundes conviccions religioses i que, com quasi tothom de l'època, pensava que el temps estava regit per un ésser superior: ".... sens altres estragos considerables, per dintre y fora que han succehit de resultas de temporal tant furiós com se ha vist. Deu se digne apiadarse de nosaltres, apartant la sua justa ira, que merexem per nostras culpas."

Sembla ser que aquell estiu van sovintejar les tempestes a Barcelona, fet que com sabem que passa de vegada en quan, però en una societat en la qual la religió ocupa gran part de la realitat diària cal demanar ajuda divina. El mateix dia de la tempesta escriu: "Respecte las moltas centellas que cauhen de alguns anys á aquesta part, há manat lo Senyor Il•lustrissim Don Gavino Valladares Bisbe de Barcelona que se pasá á dir en la missa la collecta ad repellendas tempestates...."

No hi han més anotacions de tempestes al Calaix de sastre del Baró de Maldà aquell any de 1779, de ben segur que la missa per allunyar les tempestes va tenir efecte i altres preocupacions més mundanes ocupen les noticies. Durant l’estiu de 1779 són habituals les referències a noves ubicacions de canons a les muralles, especialment al voltant de les Drassanes i a la muralla. Els avistaments de pirates "moros", com diu el Baró de Maldà, i els atacs que aquests provoquen sobre barques de pescadors catalans i, també, a causa de la guerra contra els anglesos, degut a que aquests poseeixen la illa de Menorca, fa que els barcelonins estiguin alerta en tot moment.

Durant el mes de Desembre escriu: "En lo més passát ab motiu de lo inquietadas quedan nostras costas de mar, dels Mahonesos y Moros, se ha providenciát que en tota la costa de már se armasen algunas embarcacions per anár en cors."

El mercat del Born de Barcelona a finals del segle XVIII on s'abastien totes les classes socials, des de nobles i religiosos fins a pagesos i artesans.

La guerra comença a fer-se notar pel ciutadà no militar. Escassetat i preus en augment motivats per les guerres seran motiu principal de avalots i revoltes en les dècades següents. El dia 13 de Desembre el Baró de Maldà, un noble que no pateix les limitacions econòmiques de la majoria, escriu: "Lo comers de varios generos ab motiu de la guerra en que nos trobam, queda suspés; Hi ha gran escasez de pesca y tots los viures se han aumentát de preu considerablement, motivantho la present estació, com també del Catastro una tercera part. La sal y el tabaco se ha aumentát no menos."

diumenge, 18 de desembre del 2011

Hivern 1955-56. Les dues cares de l'hivern. Febrer

Si un mes mereix ésser destacat per l’aspecte meteorològic aquest és el Febrer de 1.956. Tres onades de fred siberià seguides van fer que aquest fos el mes més fred del segle XX a Barcelona.

Després de dos mesos d'hivern molt suaus va arribar Febrer amb la fama de ser un mes revoltat per motiu d'ésser un mes de transició a la primavera i temut per la seva inconstància i els seus efectes directes sobre la agricultura. El hivern de 1955-56 hi havia un cert temor a fredorades tardanes doncs no va fer fred als mesos típicament hivernals i encara recordaven el hivern anterior, 1954-55, quan el fred intens va ser al Març amb la vegetació avançada per la suavitat de la estació i va provocar danys als cultius.

Aquest any les temudes glaçades no va venir amb tant retard. A finals de Gener hi havia molt fred acumulat al Pol Nord i una massa d'aire càlid i estable es va situar sobre de Lapònia, trencant la massa d'aire del Pol i enviant-la sobre les planes de Rússia. El potent anticicló format sobre Escandinàvia va ser clau per bombejar aquest fred cap a Europa Occidental. La onada de fred estava servida. Després de recórrer el continent, el dia 2 de Febrer envaïa Catalunya la massa d'aire més fred que varem tenir durant el segle XX.

En l'anàlisi de la situació del dia 2 de Febrer podem veure la forta ondulació dels corrents atmosfèrics i la arribada de la primera glopada freda a les nostres contrades.

Els titulars del dia 3 de Febrer a La Vanguardia són contundents:

IMPLACABLE RIGOR DEL INVIERNO
El aire ártico procedente de Rusía mantiene a Europa bajo el imperio del frío
La temperatura mínima de 45 grados bajo cero se registró en el norte de Suecia
En el lago Estangento, Pirineo catalán, el termómetro marcó ayer los 34 grados bajo el punto de congelación
Roma: nieva por primera vez en nueve años

Hi havia motius per la noticia. Mentre la tarda del dia 1 de Febrer Barcelona gaudia de 14ºC (aeroport), 24 hores més tard, la tarda del dia 2 de Febrer, a tota la ciutat de Barcelona la temperatura era sota zero. El matí del 3 de Febrer, el més fred de la primera onada de fred, marcava temperatures rècord del segle: -4,6ºC a les Drassanes, -5,4ºC a l'aeroport del Prat i -7,7ºC a l'observatori Fabra al Tibidabo.

El dia 4 de Febrer llegim un article que ens fa una descripció de una ciutat gens preparada per aquest rigor: "El que el lago de Estángento se mantenga a treinta y dos grados bajo el punto de congelación, ya no sirve de alivio a una urbe aterida que está metida por los portales y en los quicios de las puertas, con cara de frío, esperando el autobús. Bajo este azul clarísimo que nos cobija, la fantasía de las fuentes heladas, de los ríos con hielo en las márgenes, de los árboles ateridos y de los ojos de susto, llorosos, ya no nos llama con la misma atención de las primeras horas. Incluso el amanecer nórdico de que ayer disfrutamos, con un sol rojizo y bajo, jugando su luz fría entre el plomo de las nubes con nieve, no constituyó ya un espectáculo para la sorprendida actualidad ciudadana, a la que empieza a helársele hasta el aliento. Detrás de los cristales con el aire condensado en hielo, el buen barcelonés sólo pensó ayer en la forma de comenzar su jornada con el menor daño posible.
Pero el frío no ha traído sólo ése espectáculo para nosotrós insólito de que hablábamos ayer. El frío ha traído también sus consecuencias de orden práctico, que van desde esa carencia de taxis en la parte baja de la ciudad —en la noche nos dijo un taxista que no había forma de bajar hasta la Plaza de Cataluña sin que los viajeros los atrapasen antes para regresar otra vez hacia arriba—, hasta la hecatombe de los pájaros que alegran los árboles de las Ramblas y que han caído a montones, cumpliendo heroicamente ese diario deber de vivir. Pero el dolor se va también carretera adelante, camino de zonas que están unidas a la ciudad por un lazo afectivo muy cercano. Cabe Barcelona, casi a su orilla en la Maresma los claveles se han desmayado y hasta las plantas se han agostado, quemadas por esas temperaturas durísimas que señorean la región toda. Por otra parte, en algunos centros de trabajo ha habido interrupciones en la marcha de la tarea por avería en los sistemas de calefacción, vencida esta vez por el frío intenso. Y, finalmente, en muchas fuentes, como ocurrió en la Plaza de Cataluña, los servicios municipales hubieron de dedicarse a la extracción del hielo acumulado para hurtar la piedra a daños profundos por el poder expansivo del agua gélida." La Vanguardia. 4.2.1956. Pàg 14.

Tot seguit la portada del diari d'aquell mateix dia.

El fred era sec, identificant així l'origen continental de la massa d'aire, i només van caure unes volves de neu al Tibidabo la matinada del 1 al 2 de Febrer. La durada de la onada de fred va ser la habitual de 5 a 6 dies, similar a la de Febrer de 1954, per tant, si la temperatura hagués anat pujant aquest mes només seria recordat a les efemèrides meteorològiques però no va ser així.

El fred anava minvant, el dia 7 les temperatures eren positives de nit fins i tot al Tibidabo, i hom començava a preguntar-se el perquè de tant fred, de vegada en quan buscant explicacions transcendentals a fets meteorològics, si fa o no fa com passa avui amb el canvi climàtic que surt sempre que hi ha un fet meteorològic destacable: "Estas súbitas olas de frío nos sugieren enseguida la idea de que quizá pudiesen obedecer a causas cósmicas. Dependiendo, como dependemos, constantemente del Sol, el gran dispensador de luz y calor que hace posible la vida sobre la Tierra, cabe preguntar: ¿Ha ocurrido allí algo extraordinario que justifique tan brusco cambio de temperatura en la Tierra?" LV. 7.2.1956. Pàg. 3.

Situació meteorològica el dia 11 de Febrer de 1956.

Quan tot semblava història, un anticicló amb pressions màximes per sobre de 1055 hPa estava sobre el nord de Sibèria i un altre de 1040 hPa bloquejava la circulació de l'oest, més temperada, a l'Atlàntic Nord. Entre mig una nova massa d'aire, més freda que la anterior, es va abatre sobre Catalunya. El dia 11 les mínimes tornen a ensorrar-se baixant fins a -6,6ºC a l'aeroport, -6,7ºC a les Drassanes i uns memorables -10,0ºC a l'observatori Fabra, rècord del segle XX i fins els nostres dies. A la resta de Catalunya trobem dades com els -22ºC de La Molina, -17ºC al cim del Montseny, -10ºC a Girona, -9ºC a Lleida o -6ºC a Tortosa. Aquell matí tota Catalunya estava molt per sota dels zero graus.

Veient el fred persistent ja hi ha consciència de la transcendència de la situació i tothom busca referències de quelcom semblant. La recerca de dades similars els portava al segle XIX: "En España, las más terribles bajas termométricas se han presentado en los Pirineos. Pero se han extendido las heladas por casi todo nuestro territorio peninsular, salvo la costa sur de Andalucía.
«Los más viejos de cada localidad» nos venían diciendo que ahora ya no había inviernos fríos. Y en gran parte tenían razón." LV. 12.2.1956. Pàg. 5.

"Muchos años hacía que el aire no nos traía este mensaje cortante. Como ya hemos indicado, desde que el siglo pasado se nos iba por sus finales. En la memoria de la ciudad se habían perdido aquellas jornadas, y, sin embargo, ahí están de nuevo, con nosotros, amoratando no sólo el rostro de los ciudadanos, sino hiriendo con herida honda esa tierra de nuestros campos, que se va quedando sin sangre bajo el cuchillo del hielo." LV. 12.2.1956. Pàg. 21.

Portada de La Vanguardia del dia 14 de Febrer. La evidència de estar vivint un fred que pocs barcelonins han notat era noticia de capçalera.

Si la primera onada de fred ja era prou intensa, aquesta segona la va superar amb escreix, de fet, en el conjunt de Catalunya, el dia 11 de Febrer de 1956 ha quedat com el més fred del segle XX.

Hem parlat molt de fred però no gaire de neu, fet completament normal quan hi han adveccions d'origen continental com és el cas. Malgrat això, Barcelona no va lliurar-se de veure flocs. Pel que fa a la neu en concret, aquesta ja va arribar amb el fred. El dia 1 de Febrer, entre les 6 i les 6:30 de la tarda, va caure un ruixat d’aiguaneu que al Tibidabo va ser neu però que no va agafar. El dia 3 i el dia 10 de Febrer, ambdós dies per la tarda, també van caure flocs de neu però no va passar de precipitació inapreciable. La matinada del 15 de Febrer va nevar amb més consistència, de manera que la ciutat es va aixecar totalment blanca tot i que el gruix no va ser important, només un parell de centímetres. El dia 17, a primera hora de la tarda, torna a caure aiguaneu amb més flocs quan més alt s’estigués. Novament, el dia 20 de Febrer, a la una de la matinada, va començar una tempesta de neu que als punts més baixos de la ciutat era d’aiguaneu i granís. El matí va despertar amb una capa d’uns 5 centímetres a molts indrets de Barcelona i rodalies. El dia 21 durant el matí també van caure flocs durant una estona. Per tant, molts dies amb neu però en cap cas va caure de forma abundant.

La neu del dia 15 de Febrer era portada a La Vanguardia.

A partir d'aquí podríem situar la tercera onada de fred, tot i que tècnicament no es pot qualificar com a tal ja que no era més que una variació de la situació meteorològica viscuda a mitjans de mes.

En aquest cas va aparèixer una depressió al Golf de Cadis que va escolar-se per l'estret de Gibraltar i que, degut a la impossibilitat d'avançar més cap a l'est a causa del potent anticicló rus de 1065 hPa, va estar orbitant la Mediterrània Occidental deixant neu a unes terres sobre-refredades però les mínimes no van baixar molt més, en gran part per la abundància de nuvolositat.

Tot seguit es pot veure la situació atmosfèrica del 19 de Febrer amb la depressió que porta menys aire fred en alçada.


Una nova depressió al Golf de Cadis, que porta un ambient més temperat i pluja, dona per acabades tres setmanes d'un fred extraordinari a Catalunya. El fet de que totes les situacions de temperatures baixes quedessin emmarcades dins del més de Febrer és el motiu per el que Febrer de 1956 serà el que tingui la temperatura mitjana més baixa a qualsevol indret del nostre país.

Els danys a la vegetació va ser catastròfica en alguns casos: "La brusquedad del cambio de temperatura, tras un período anormalmente benigno y con abundantes lluvias, que daba a los sembrados un aspecto casi primaveral, unido a la intensidad y persistencia en el descenso de las temperaturas, especialmente registradas en algunas zonas de nuestra región, ha causado en ellas importantes daños." LV. 26.2.1956. Pàg. 13.

Al Maresme, el cultiu de flors i planta de decoració va tenir pèrdues quasi generals; la majoria de fruiters, cítrics, ametllers, avellaners, etcètera, van patir danys enormes.... "En los cereales y leguminosas, las labores han estado paralizadas a consecuencia del prolongado temporal de frío y nieve y detenido el desarrollo de los sembrados que en algunas zonas mostraba a fines de enero excesivo adelanto vegetativo. Las bajas temperaturas favorecieron a la parte aérea, haciendo desmerecer su aspecto y ocasionando daños en algunas comarcas, especialmente a los cereales más tempranos." LV. 24.3.1956. Pàg. 3.

A Barcelona, la ruptura de multitud de canonades d'aigua i els danys a la vegetació ornamental van comportar despeses importants a l'ajuntament i a particulars.

Per acabar, la taula de temperatures diàries, màximes, mínimes, amplitud tèrmica i mitjanes, i la precipitació a l'observatori Fabra. Després la gràfica mensual.


divendres, 16 de desembre del 2011

Hivern 1955-56. Les dues cares de l'hivern. Desembre i Gener

La majoria de la gent acostuma a recordar les situacions meteorològiques més destacades. Nevades importants, calorades infernals, aiguats que provoquen inundacions i danys queden en la memòria col·lectiva. Si, a més, aquests fenòmens tenen una durada considerable, més enllà dels 4 o 5 dies habituals, el record passa de generació en generació. Això va passar amb les onades de fred de Febrer de 1956 que serà recordada com la més important que hem tingut a Catalunya durant el segle XX. Però apart del fred hagut al Febrer, com va ser la resta d'aquell hivern tan mitificat?

Buscant a les hemeroteques, com la de La Vanguardia, sabrem com van ser aquell Desembre i aquell Gener. La noticia històrica d'aquell hivern no és altra que el ingrés d'Espanya a la ONU aïllada del mon després de la Segona Guerra Mundial pel seu suport al règim nazi de Hitler però que, degut a l'interès estratègic que tenien els Estats Units en una Guerra Freda cada cop més tensa i la por de que la caiguda del règim de Franco provoqués una inestabilitat que pogués acostar Espanya a les tesis comunistes, va fer que els ambaixadors retirats per tots els països el 1946 retornessin i les sancions imposades s'anul·lessin, circumstàncies que poc a poc van permetre el reconeixement del Govern espanyol per l'organisme internacional creat després de la guerra mundial i que va ser efectiu el dia 14 de Desembre de 1955. La Vanguardia ho va celebrar amb una portada lamentable, en consonància amb la inexistent llibertat de premsa, i on es feia referència a les paraules de Franco quan la ONU va decretar les sancions contra Espanya 9 anys abans. La consigna del règim dictatorial era mantenir-se ferms i reconeguts.

Impactant imatge de la revista Destino del 25 de Febrer de 1956 amb gel a les roques de la platja de L'Escala.

Tot i que el hivern astronòmic comença al voltant del 20 al 22 de Desembre, a la meteorologia, per qüestions estadístiques, considerem a Desembre, Gener i Febrer els mesos estrictament hivernals. Dit això anem a valorar quin temps van gaudir els espanyols aquell hivern de 1955-1956.

Desembre va començar amb poc fred, algunes nevades a les cotes més altes del Pirineu i ambient molt suau amb mínimes superiors als 10º a gran part de la Península: "...dejando pasar esto no diremos veranillo sino paréntesis de los fríos. Esperemos que pronto vendrán éstos con toda la intensidad y cortejo que de ellos se esperaba." Així s'expressava qui, amb el sobrenom de Meteor, signava el article dominical dedicat a la setmana meteorològica, Las nubes mandan, i seguia: "De temperaturas andamos regular. Salvo las heladas de las zonas montañosas, no ha habido mucho que tiritar en España durante la semana última. Las máximas temperaturas han estado entre los quince y los veinte grados en nuestras provincias privilegiadas y si nos salíamos a las islas Canarias pasábamos de los veinte." La Vanguardia. 4.12.1955. Pàg. 13.

La boira i l'absència de fred eren les noticies a mitjans de Desembre: "La niebla ha sido el acontecimiento atmosférico de la semana última". "Las temperaturas han sido muy benignas en lo que va de diciembre." LV. 11.12.1955. Pàg. 11.

Més endavant, havent passat ja la primera quinzena de Desembre, el fred a Catalunya i a la major part d'Espanya s'entestava en no arribar. La Vanguardia ens explica perquè: "Hemos ido pasando en las dos semanas últimas de la sequía, del cieio despejado y de las noches frías a las nieblas crecientes y pertinaces, a las lluvias torrenciales y achubascadas y, finalmente, a los vientos devastadores en algunos puntos.
Ahora, después de esa sucesión de fenómenos atmosféricos, puede presentarse el de las nieves navideñas.
Explicado en dos palabras, el mecanismo meteorológico de la quincena última ha sido, en España, el siguiente: primero nos dominaban las altes presiones; después fue bajando el barómetro y se plantó en el Atlántico una borrasca gigante cuyo centro se encontraba al occidente de Irlanda, pero bastante lejos de esa nación. El área de influjo de esa perturbación atmosférica abarcaba todo el Atlántico Oriental y toda Europa Occidental. A nosotros nos lanzaba sin parar una corriente de aire tibio y húmedo, que era el causante de todos los fenómenos que hemos ido experimentando; las nieblas de gran espesor dificultadoras del tránsito aéreo, las lluvias que han ocasionado desbordamientos e inundaciones en varias cuencas de ríos y finalmente vientos que en algunos puntos han ocasionado desgracias personales." LV. 18.12.1955. Pàg. 12.

Veient el mapa isobàric del dia 16 de Desembre, la explicació que donava l'analista era correcta i definia un mes dominat per grans depressions d'origen atlàntic.

Ja en dates prenadalenques les temperatures eren les de qualsevol tardor, a l'observatori Fabra de Barcelona la mitjana dels primers 20 dies era de 10,6º i només un dia, amb 3,7º, havia baixat dels 5º. A la ciutat, es clar, tant les mitjanes com les dades diàries eren més altes. A les muntanyes la neu era molt escassa, doncs els 20 o 30 centímetres que havien caigut a finals de Novembre es van desfer fruit de les altes temperatures.

La preocupació per l'estat de les estacions d'esquí no era noticia, doncs la pràctica d'aquest esport encara era reservada a una minoria, i la noticia del desgel era considerada bona: "Un conjunto de factores: lluvias pertinaces, nieves y ambiente tibio han sido los factores causantes de esta magna subida del nivel de los embalses, subida que habrá que señalar como una de las más notables que pueden registrarse." LV. 25.12.1955. Pàg.8.

En el mateix article el periodista fa una reflexió que ens sona com molt actual: "El año meteorológico, el que comienza con septiembre u octubre, va resultando lluvioso en diciembre. En esto creemos haber acertado. No lo hemos estado hasta ahora en nuestra creencia de que resultaría frío. Y hemos de decir, para alguna disculpa nuestra, que otros meteorólogos extranjeros pensaron también que ya era llegado el momento en que las temperaturas medias invernales empezasen a bajar, después de una serle de años de subida térmica casi universal.
¿Será, pues, que vamos caminando hacia un recalentamlento de la atmósfera terrestre sin vislumbre de retroceso? En verdad, nosotros no creemos tal cosa. Aunque tenemos que reconocer que no se puede predecir de momento cuándo llegará el año en que esta tendencia al aumento de las temperaturas medias empiece a aflojar o quizá a cambiar de signo.
Dice la experiencia que «caliente diciembre y caliente enero, frío seguro para febrero». Y, efectivamente, así suele ser. Es más, puede ocurrir, como en el invierno último, que los fríos más intensos no lleguen hasta marzo." LV. 25.12.1955. Pàg. 8.

L'alarmisme climàtic no existia, per sort, i la saviesa popular la va encertar. Pel que fa a les temperatures mitjanes que pujaven des dels anys 20, van començar a baixar durant els anys 50 fins que van tornar a pujar un altre cop als anys 80.

Aquest Desembre serà un dels més càlids del segle XX a l'observatori Fabra amb 10,0ºC de mitjana i només dos dies amb mínimes inferiors a 5ºC, a la ciutat de Barcelona no baixa de 5,6ºC.

El Biscuter va ser el primer mini-cotxe que va rodar pels carrers de Barcelona.

Gener va començar una mica més fresc, amb una petita entrada de fred de Reis, com acostuma a passar. L'analista semblava tenir-ho tot controlat: "Claro está el cielo. Enero, claro y heladero. Eso es lo normal y como esto está sucediendo ahora, el tiempo atmosférico, puede calificarse de ajustado a lo que debe ser en la primera decena de enero. Ahora es el momento de que caigan las temperaturas a su punto más bajo del año. Si eso no ocurre —y ese fué el caso del año anterior, en el cual hubo que esperar a la primera decena de marzo para sentir de verdad el frío— el curso meteorológico del año va desarreglado. Alegrémonos, pues, de que éste año va siendo la atmósfera metódica porque ello es anuncio de bienes." LV. 8.1.1956. Pàg. 10.

El dia 7 de Gener, un front fred associat a una profunda depressió situada a l'oest de Irlanda provoca la primera davallada amb cara i ulls de tot el hivern i unes volves de neu cauen al Tibidabo el dia 10. La mínima és baixa però gens excepcional per les dates amb -0,3ºC al Fabra, 1,6ºC a l'aeroport i 3,5ºC a les Drassanes. Però... tres dies de fred i torna la suavitat, això si, a Teruel, suposadament, van assolir els -16ºC, dada publicada a La Vanguardia el dia 11 de Gener però que no he pogut confirmar i sembla molt estranya car en altres observatoris fiables propers, com Daroca, van tenir -8,8ºC i al mateix Teruel van tenir el dia 9, -3ºC, i el dia 11, -5ºC. Molta variació per una ciutat en una plana amb clima continental, per tant, atenció a algunes publicades a la premsa.

Tres dies de fred i la gent ja preguntava si el fred havia vingut per quedar-se. En aquest sentit trobem el diumenge 15 de Gener, un article a la secció del temps de La Vanguardia amb el títol Pero ¿vendrá un invierno catastrófico y comenzará una era glacial?. L'autor de l'article és molt prudent però com ens diu, la gent li pregunta molt sobre el tema. Com sempre, no ens quedem en la escala de grisos que representa el temps i el clima, la gent vol el blanc o el negre. O ens desfarem de calor o ens congelarem, no hem canviat.

El que és cert és que aquell mes de Gener ja no va tornar el fred, una depressió atlàntica es movia entre les costes de Portugal i el Golf de Cadis portant pluges abundants a la meitat occidental de la Península i temperatures poc fredes arreu, inclosa Catalunya. I ja començava la inquietud per si el fred venia amb retard, com va ocórrer l'any anterior de 1955 quan no va fer fred fins el mes de Març produint moltes pèrdues en fruiters a la costa mediterrània: "Este es el enigma que intranquiliza a los valencianos. Que hubo años que en febrero se les quemaron todos los frutos y en una noche vieron venirse abajo todas sus ilusiones.
De momento no vemos un peligro inmediato. No podemos negar una posibilidad para más adelante. En fin, cuanto antes esté la fruta guardadita, menos albur se corre de perderla.
Las nieblas van quedando ya convertidas en históricas. Y las nieves en gran parte han bajado a los ríos." LV. 22.1.1956. Pàg. 10.

Deien que no veien perill immediat de fredorades però recomanaven recollir la fruita per no perdre-la. Bon consell però és que el fred que va venir 10 dies més tard va matar, no tant sols la fruita si no molts arbres.


Molt pocs dies abans de la primera advecció de fred ningú imaginava el que havia de venir. Com veiem al mapa de temperatures a 850 hPa (uns 1500 metres d'alçada) del dia 30 de Gener, dos dies abans de que el fred entrés a Catalunya, una falca molt càlida tallava el fred que estava acumulat al Pol Nord portant temperatures insòlitament altes a zones polars com Spitzbergen i dividint la massa d'aire fred en dues parts, una sobre Canadà i l'altre sobre Rússia.

Els experts en meteorologia de La Vanguardia ens pinten un ambient primaveral a gran part d'Espanya però adverteixen d'una possible fredorada, més pensant en la idea popular de que el fred vindrà tard o d'hora, però és que el que va venir ho va ser tot menys passatger: "En fin, puede venir un temporal sin tardar demasiado. Eso si, de venir, es de esperar que dure poco, que sea ya pasajero.
La semana última ha sido —como hemos dicho— la del anticiclón, así como la anterior había sido la de la borrasca pertinaz. La próxima pudiera ser la del ataque súbito del viento norteño.
Todos estos son avisos para que no nos fiemos de este tiempo tan delicióso que ahora disfrutamos. Las temperaturas extremas de España son, en algunos lugares, verdaderamente encantadoras. Los quince grados centígrados a la sombra se han extendido a mediodía por muchos lugares. Frías ciudades castellanas como Avila y Palencia, han alcanzado en los últimos días esas alturas. Más, todavía, la misma Teruel, la que siempre da ahora las temperaturas mínimas del amanecer, esos cortantes cuatro grados bajo cero que nos obligan a mirar la ciudad turolense como el empinado castillo del frío, ella misma ha registrado el viernes último los dichos quince grados. Y no hay que decir las poblaciones de las zonas templadas."
LV. 29.1.1956. Pàg. 6.

El que no imaginava ningú, com he dit, és que dos dies més tard la temperatura caigués entre 15º i 20º a Barcelona en menys de 24 hores i que la massa freda de l'interior de Rússia arribés tant nítidament tan al Sud i tan a l'Oest.

divendres, 9 de desembre del 2011

Desembre 2001. Les imatges


Dues imatges de carrers de l'Eixample de Barcelona amb neu que agafa als carrers. Entre les 6 i les 8 del vespre va nevar amb insistència però després, ja de nit, va caure aiguaneu i va fondre la neu del terra a la zona urbana, no pas als barris més alts i a Collserola.

Vallvidrera al voltant de les 10 de la nit del dia 14 de Desembre mostrava aquesta imatge de pessebre. Entre 20 i 25 centímetres acumulava als seus carrers.

Un carrer de Manresa en plena nevada nocturna. A les comarques centrals va seguir caient tota la precipitació en forma de neu, acumulant gruixos importants.

Una plaça d'un barri de la zona alta de Barcelona a primera hora del dissabte 15 de Desembre.

A Salou, a primera hora, seguia nevant.

Vista dels camps nevats que envolten Cerdanyola del Vallès. Aquí l'aiguaneu de la matinada va evitar que el pam de neu que hi havia a la nit augmentés de forma considerable.

Vista de Sant Cugat del matí de dissabte.

El Parc Catalunya de l'Eix Macià de Sabadell estava perfectament preparat per a una bona "batalla" de boles de neu.

Carrer de Igualada a les 9 del matí del dia 15. El cotxes enterrats i els arbres que en prou feines poden aguantar la neu a les branques.

Monistrol de Calders, al Bages, sota una manta blanca.

Un carrer de Marçà, a la comarca del Priorat. Queda clar que era molt difícil circular.

Alpicat, a la comarca del Segrià, s'aixecava amb un bon tou de neu.


Dues imatges de la ciutat de Lleida en una de les nevades més importants que ha tingut en les darreres dècades. La boira i les temperatures àmpliament per sota de zero graus dels dies següents van mantenir la neu sense desfer fins després de Nadal.


RECULL D'IMATGES DE LA PREMSA